El Derecho a la Revolución

Iusmaterialismo para una política crítica

El Derecho a la Revolución”, de Antonio Salamanca Serrano, busca establecer una concepción filosófica del Derecho para ubicar el fenómeno jurídico en el campo de una política crítica. La construcción la realiza, principalmente, desde la realidad latinoamericana aunque sin negar las posibilidades de un pensamiento fundamentador. Por eso, y siguiendo las pautas del filósofo Ignacio Ellacuría, se podría señalar que se trata de una reflexión metafísica intramundana sobre el Derecho o, en otras palabras, de un materialismo abierto que pretende superar los distintos tipos de idealismos. Es decir, busca encontrar las notas de la realidad que fundamenten material y dinámicamente al Derecho.

El autor considera que el Derecho para una política crítica es un “Derecho a la Revolución”. Esta concepción del Derecho se basa en el derecho de todos los pueblos que posibilita todos los demás derechos: el derecho humano a la vida y a reproducir sus condiciones de vida. Este derecho a la vida se ve completado con el derecho humano concreto a la revolución. En este sentido, se relacionan tres importantes conceptos: política, derecho y revolución. La política se entiende como la praxis comunitaria que busca, proyecta y ejecuta la producción, reproducción y aumento de la vida o la muerte del pueblo. El derecho es definido como la positivación de la justicia por el pueblo bajo la sanción coactiva de la fuerza física; se trata de una concepción “iusmaterialista” del Derecho a través de la cual el autor sintetiza lo más emancipador de las tradiciones positivista, marxista y iusnaturalista. Y la revolución es comprendida como la afirmación de la praxis de vida del pueblo y la subversión de las relaciones que producen y reproducen su muerte.

El derecho a la revolución se desarrolla en tres etapas: el derecho de revolución; el derecho para la revolución; y el derecho en la revolución. El primero de ellos tiene un contenido moral, pues se constituye en una obligación de los pueblos, que les impone por el dinamismo de su praxis, y con dicho dinamismo se impone a su vez la necesaria opción entre producir y reproducir la vida o producir y reproducir la muerte. El derecho para la revolución “carga con” el proyecto político de la materialización de la producción y reproducción de la vida del pueblo; este Derecho es un instrumento de la política revolucionaria, un medio de reforzar los “momentos arquitectónicos de todo orden político posible” . Por su parte, el Derecho en la revolución es la ejecución o realización histórica concreta de la política de la revolución; en el momento ejecutivo de la política revolucionaria contribuye a hacerla hegemónica, constituir un ‘bloque histórico’, un ‘frente único’. En este contexto, el autor analiza la situación revolucionaria en tres países latinoamericanos: México: en la preparación bajo la hegemonía contrarrevolucionaria; Venezuela: en la lucha por el poder hegemónico revolucionario; y Cuba: en el triunfo del poder hegemónico revolucionario.

Reseña: Alejandro Rosillo Martínez

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Reseña a:
Antonio Salamanca Serrano
El derecho a la revolución
San Luis Potosí
Facultad de Derecho UASLP, 2006

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