El pensamiento de los pueblos originarios

marzo 8, 2007

4 especialistas con muy distintas historias dan su punto de vista acerca de una filosofía en Nuestra América desde los pueblos que la habitan desde antes del contacto europeo.

Miguel Hernández, Carlos Lenkersdorff y Enrique Dussel

Miguel Hernández, Carlos Lenkersdorf y Enrique Dussel

Baja aquí el audio completo de la mesa redonda (zip)

Por partes:

Intro. (Miguel Hernández, moderador)DusselLenkersdorfGargalloLópezSesión de preguntas

Mesa redonda:
El pensamiento de los pueblos originarios (Filosofía a contrapelo)

Facultad de Filosofía y Letras, UNAM, México
Noviembre 2006


Presentación del Número 3 de NOSTROMO

junio 21, 2010


TIMÓN
Editorial

NUDOS
Coordinación:
Carlos González Herrera y Sara Ortelli

Frontera. Relaciones y fracturas
Carlos González Herrera y Sara Ortelli

La frontera como noción fundadora de un proyecto de estado-nación en Argentina y en Estados Unidos
María Victoria Crespo

Fronteras de la guerra y guerras fronterizas en Hispanoamérica, siglo XVIII
Diego Andrés Ramírez Giraldo

De vándalos, godos y apaches. La frontera y el enemigo en el norte novohispano colonial
Sara Ortelli

El tema del cautiverio en Esteban Echeverría y Mauricio Rugendas
Martha Delfín Guillaumin

Volviendo a erigir fronteras. La ofensiva mediática contra los pueblos originarios de Argentina
Florencia Roulet

La cuenca amazónica: una frontera de larga duración
Juan Sebastián Gómez y Jacques de Novión

La frontera México-Estados Unidos: un poco de historia para el debate actual
Carlos González Herrera

Pasajes fronterizos: Ciudad Juárez, de ciudad preindustrial (tradicional) a la industrialización tardía
Luis Alfonso Herrera Robles

Poblaciones a través de las fronteras: raza, trabajo, migración y soberanía en el mundo contemporáneo
Aviva Chomsky

Buscando grietas. El desafío de la ley internacional de derechos humanos al muro fronterizo Texas-México
Denise Gilman

A nosotros sólo nos está dado destruir la telefísica… Entrevista a Heriberto Yépez
Fernando Hernández González

Fronteras / intersticios / diversidades
Epistemología, colonialidad y frontera
Alejandro De Oto

Frontera y raza
Julio Esteban Vezub

Istmania: fronteras absurdas, fronteras reales, fronteras mortales
Guillermo Fernández Ampié

Fronteras y territorios
Pedro Navarro Floria

Frontera y arte. La estética rascuache
Paulina Sánchez

Vaqueros contra charros: México en la frontera
Juan Carlos Ramírez-Pimienta

La puesta a prueba del dispositivo: fronteras cinematográficas
Diego Zavala Scherer

Fronteras emocionales
Manuel Cuautle

NAVEGACIONES
POLÍTICA
Cuatro hipótesis y un corolario en torno al golpe de estado en Honduras
Kristina Pirker y Omar Núñez

Los hechos del 1º de marzo de 2008 en Sucumbíos, en el contexto de la internacionalización del conflicto interno colombiano
Sandra Cendejas Grimaldo

Lo viejo y lo nuevo: revuelto y entreverado. Breves notas e interrogantes sobre Bolivia en el 2010
María Laura Ise

Tensiones de un matrimonio de conveniencia: El gobierno de Mauricio Funes y el FMLN en El Salvador
Kristina Pirker

Empobrecimiento del discurso educativo
Florencia Addiechi

LETRAS
Del texto a la imagen: lugares de la verdad en la historieta. Una lectura de Alack Sinner, de José Muñoz y Carlos Sampayo
Federico Reggiani

El campo de la producción, edición y distribución de historietas realistas en Argentina entre 2003 y 2009
Pablo Iván Lomsacov

El caso Mafalda, como experiencia de los límites
Lucas Berone

El eternauta: las relaciones entre conocimiento y poder en las partes primera y segunda de la historia
Sebastián Gago

Desde Amos Oz hasta mi abuela: Apuntes para una teoría de los desvíos literarios
Liliana Lara

CUADERNO DE BITÁCORA
Apuntes de una Habana en extinción
Edgardo Dieleke

Comprendiendo a Cuba
Arantxa Tirado Sánchez

Instantáneas personales desde Cuba
Édgar Adrián Mora

Delincuencia y contrarrevolución
Ismael Hernández Lujano

Foto de papel
Ira Franco

Postales
Rubén Don

Salvador
Carlos Dzul

CULTURA
La Literatura Bolaño en Norteamérica
Tyler C. Stypinski

En la senda de una cultura argentina heterodoxa: Zafra (1966), de los Hermanos Núñez y Ariel Petroccelli
Fabiola Orquera

Arte y Frontera: Las fronteras del arte. Conversación con Mariana Botey
Inti Meza Villarino

La línea de Pavka Segura, una víscera que pulsa
Abigail Pasillas

El cine y las fronteras en México
A.D. Wolf K.

Mercado de pulgas
Inti Meza Villarino

Efemérides, noticias y convocatorias

SOTAVENTO
El inmenso programa. La aventura editorial en el estudio de América Latina
Adolfo Becerril

La marcha hacia el Oeste, de Cassiano Ricardo
Luís Cláudio Rocha Henriques de Moura

La Unión Latino Americana y el Boletín Renovación. Redes intelectuales y
revistas culturales en la década de 1920, de Alexandra Pita González
Leandro Sessa

La Argentina como desilusión. Contribución a la historia de la idea del fracaso argentino (1890-1955), de Andrés Kozel
Guillermo Fernández Ampié

Montoneros, El mito de sus doce fundadores, de Lucas Lanusse
Laura Palma

A medio morir cantando. Rastrojos de la memoria chilena 1978- 1998, de David Benavente
Nicolás Angelcos Gutiérrez

BARLOVENTO
El nacionalismo cultural de Saúl Taborda
Mina Alejandra Navarro

Contribuciones para esclarecer la polémica Kozel-Hernández
Gerónimo Olvera Sinsalida

De la serena dignidad. Homenaje a un librero de Córdoba: Bernardo Nagelkop. In memoriam
Santiago Funes

Conrad-Gide: Nostromo en una carta
Presentación y traducción de Adolfo Becerril y Analhi Aguirre


Los indígenas en la independencia y en la revolución mexicana

febrero 18, 2010

Coordinación académica:
Miguel León-Portilla
Alicia Mayer
Programa
Lunes 22 de febrero Auditorio Jaime Torres Bodet, MNA
Inauguración
10:00-11:00

Conferencia magistral
11:15-12:00
Los pueblos originarios a partir de la Independencia
Miguel León-Portilla
Intelectuales indígenas ante la Independencia y la Revolución
12:15-14:00
Francisco Javier López Bárcenas
Rebeliones indígenas en la Mixteca
Irma Pineda
Las mujeres binnizá en la Revolución Mexicana
Víctor de la Cruz Pérez
Charis, un general revolucionario, víctima del racismo
Librado Silva
Una revuelta indígena en la insurgencia
Modera:
Alicia Mayer

Intelectuales indígenas frente a la Independencia y la Revolución
16:00-18:00
Ireneo Rojas Hernández
Presencia de la cultura purépecha en la Independencia y en la Revolución Mexicana
Natalio Hernández
La lengua náhuatl en el proceso de construcción de la nación mexicana
Juan Gregorio Regino
La memoria histórica comunitaria en la literatura indígena contemporánea
Jorge Miguel Cocom Pech
¿Ausencia de los mayas en el proceso de la Revolución Mexicana?
Modera:
Alicia Mayer
Martes 23 de febrero Salón de Actos. IIH, UNAM

Mesa I
9:30-11:30
María del Carmen Valverde
Los pueblos mayas frente a las cortes de Cádiz de 1812
Mario Humberto Ruz/ Arturo Taracena
Los pueblos mayas y la coyuntura independentista
Mercedes de la Garza
Los mayas ante la Revolución
Modera:
Federico Navarrete

Mesa II
12:00-14:00
Michel R. Oudijk
De ser indígena a ser mexicano: Los documentos en lenguas vernáculas después de la Independencia
Federico Navarrete
¿Qué significaba ser indígena entre la Independencia y la Revolución?
Margarita Menegus
Los pueblos mixtecos sin tierra
Ethelia Ruiz Medrano
Los indios de la mixteca alta de Oaxaca y las revoluciones,1800-1910
Modera:
Mario Humberto Ruz

Mesa III
16:00-18:00
Vicente Quirarte
La palabra entre dos amaneceres, 1810-1910
Bartolomé Clavero
Ciudadanía indígena entre constitucionalismos español y mexicano, 1812-1824
Cynthia Radding
¿La Independencia para quién? Las ambigüedades de la ciudadanía para los pueblos serranos de Sonora en la transición de la colonia a la república de México
José del Val
El lugar de los pueblos indios en la construcción de la Nación mexicana, 1810-1910-2010 1810-1910-2010
Modera:
Ethelia Ruiz Medrano
Miércoles 24 de febrero Salón de Actos. IIH, UNAM

Mesa IV
9:30-11:00
Ricardo Gamboa
Las parcialidades indígenas de la Ciudad de México ante los acontecimientos de julio-septiembre de 1808
Virginia Guedea
Las parcialidades de San Juan Tenochtitlan y de Santiago Tlatelolco y el movimiento insurgente
Eric van Young
Communities and Conflict: Indians in the Mexican Independence Movement
Florencia Mallon
Federalismo, autonomía y pueblos indígenas en el siglo XIX: México y Chile, 1850-1870
Modera:
Alfredo Ávila

Mesa V
12:00-14:00

Ignacio Rubio
Herencia y permanencia revolucionaria: comunidades indígenas del sur de la Huasteca y el ciclo de la reforma agraria
Sergio Sarmiento
Los pueblos indígenas y la Revolución Mexicana; la lucha por la tierra y por la vida
Felipe Ávila
Los indígenas en la Revolución Mexicana
Margarita Carbó
Noihqui tlatihuani Zapata omotlatoltiaya in macehualtlatoli. También el Señor Zapata hablaba mexicano
Modera:
Martha Terán

Mesa VI
16:00-18:00
Cuauhtémoc Hernández Silva y María Macrina Restor
Los pueblos yaquis y su lucha soberana: de la Independencia a la Revolución
Michael Ducey
La ley de nuestra Virgen de Guadalupe, la Americana. Los pueblos indígenas de Veracruz ante los proyectos del Estado – Nación
Martha Terán
Los tributos del siglo XIX, la supresión del pago y la abolición del ramo entre 1810 y 1822
John Tutino
Indios e indígenas en la guerra de Independencia y en las revoluciones zapatistas
Modera:
Felipe Ávila
Jueves 25 de febrero Salón de Actos. IIH, UNAM
Mesa VII
9:30-11:30
Claudia Guarisco
Cádiz, población indígena y justicia local. Tenango del Valle, México, 1812-1824
Dorothy Tanck de Estrada
Historia geográfica de los pueblos de indios en los albores de la Insurgencia
Antonio García de León
Motines indígenas en el Sotavento veracruzano, 1716-1808: ¿Precursores de la Independencia?
Rosalina Ríos Zúñiga
La participación indígena en la insurgencia de Zacatecas,1810-1821
Modera:
María Eugenia Vázquez Semadeni
Mesa VIII
12:00-14:00
Francisco Morales
Un franciscano de linaje indígena ante la Independencia: fray Juan Rosillo de Mier Cuatemoczin
Valquiria Wey
La patria artificial. El papel de la literatura indianista en México y Brasil en el siglo XIX
Ricardo Pérez Montfort
La construcción del estereotipo del indio mexicano. Del Porfiriato a la posrevolución
Modera:
Rodrigo Moreno Gutiérrez
Mesa IX
16:00-18:00
Christopher Boyer
Bosque, revolución y comunidad indígena. Hacia un balance de “las promesas revolucionarias” en comunidades indígenas forestales ,1910-1940
Natividad Gutiérrez Chong
Los festejos de los nacionalismos y los resurgimientos étnicos: del patriotismo criollo al multiculturalismo del siglo XXI
Alicia Mayer
Los indígenas vistos por los Estados Unidos, 1910-1914
Modera:
Ricardo Pérez Montfort
Viernes 26 de febrero Auditorio Jaime Torres Bodet, MNA
Conferencias magistrales de clausura
12:00-14:00
Eduardo Matos Moctezuma
Cuauhtli, cóatl, nopalli, México: presencia mexica en los símbolos nacionales
Rodolfo Stavenhagen
La ciudadanía indígena: un tema a debate
Carlos Montemayor
Santiago Martínez Hernández. Un cronista zoque-popoluca de la Revolución
Miguel León Portilla
Resumen y clausura
Días: Del 22 al 26 de febrero de 2010
Lugar:Auditorio Jaime Torres Bodet
Museo Nacional de Antropología
Reforma y Gandhi, Chapultepec Polanco, México D.F.

Salón de Actos
Instituto de Investigaciones Históricas, UNAM
Circuito Mtro. Mario de la Cueva. Zona Cultural. Ciudad Universitaria. Coyoacan, México, D.F.


Simposio de Filosofía Nuestramericana

octubre 21, 2007

En el marco del XIV Congreso Internacional de Filosofía, con el tema Identidad y Diferencia, en Mazatlán, México, se organiza el Simposio de Filosofía Nuestramericana. El programa incluye la conferencia magistral de Carlos Lenkersdorf y ponencias de Miguel León Portilla, Luis Villoro, Horacio Cerutti, Buatu Buatubenge, Carmen Rovira, Francesca Gargallo, Ana Goutman, entre otros. En las mesas redondas se tratarán temas como la filosofía de los pueblos originarios, la diversidad y la diferencia, la reflexión cultural, el pensamiento utópico y socialista, la democracia y el pensamiento político, todo alrededor de la filosofía latinoamericana.

El Simposio de Filosofía Nuestramericana se llevará a cabo en Mazatlán, Sinaloa (México), en el Hotel “El Cid Castilla”, Salón “Tapices C” los días 7 y 8 de noviembre de 2007.

Baja aquí el programa del simposio en pdf

Actualización (5 Nov 2007):
Baja aquí el programa de todos los simposios del IV Congreso de Filosofía(gracias C.E.!)

Invitación vía María del Rayo Ramírez Fierro


Resumen de Marzo 2007

abril 2, 2007

Llevamos mes y medio en línea y 2,502 visitantes; el promedio de visitas diarias va en escalada y esperamos que el de colaboradores pronto suba también (Cualquier tema relacionado con humanidades, artes o ciencias sociales en latinoamérica es bien recibido). Aquí un breve resumen de las entradas del mes de marzo.

Conferencias, mesas redondas, coloquios, etc.

 

Etnias contemporáneas de América

 

  • La entrada más vista en la breve historia de este blog (desbancando a la anterior: Los desplazados en Colombia, uno de los temas más candentes en la América del Sur en la actualidad) es la presentación de Tomás Pérez Suárez sobre las etnias que habitan Nuestra América. Tomás nos ha proporcionado más material que subiremos en el mes de abril.

 

Néstor Kirchner y las desventuras de la centro-izquierda (audio)

  • Una ilustrativa conferencia del doctor Atilio Borón. Disponemos del audio de un par de mesas redondas en este mismo II Coloquio Internacional sobre Globalización, Gobierno y Movimientos Sociales en Latinoamérica y esperamos pronto ponerlas en línea. El Comité organizador anunció un libro con las ponencias y un CD con el audio.

El pensamiento de los pueblos originarios (audio)

  • Mesa redonda en el marco del coloquio Filosofía a contrapelo, con Enrique Dussel, Carlos Lenkersdorf, Francesca Gargallo, Gregorio López y Miguel Hernández como moderador. Hay otra participación del doctor Dussel en proceso.

De cómo un coyotito le invitó un trago a un masehual… y le creció la lengua (pdf)

  • Tesiú N. Xelhuantzi nos compartió su interesante participación en el coloquio sobre escritura y tradición oral en el CCyDEL, al que acudimos sin grabadora. Tenemos otra interesante ponencia de Tesiú en proceso.

Eventos

Encuentro estudiantil sobre América Precolombina e Indígena

  • Se llevó a cabo del 26 al 28 de marzo, al parecer bastante exitosamente. Hasta ahora contamos solamente con el audio de una de las mesas y fragmentos de la conferencia de Tomás Pérez Suárez sobre las tumbas del área maya. Este espacio está abierto si alguien desea publicar alguna otra de las participaciones.

Recursos en línea

Journal of Latin American Studies, gratis

  • El primer tomo del año 2007 de esta publicación de Cambridge University Press está disponible en línea en versión pdf.

Etnias Contemporáneas de América

marzo 12, 2007

Niña Yanomami

A la llegada de los europeos al continente americano, estas tierras se encontraban habitadas por un abigarrado mosaico de culturas, desde el ártico hasta Tierra del Fuego, pueblos con distintos grados de desarrollo poseían complejas relaciones interétnicas entre ellos. Pero a partir de la visión europea estos pueblos se convierten en el “otro”, reduciendo la vasta variedad de culturas a “indios”, y asumiendo entre ellos un grado de homogeneidad cultural que no existía.

A quinientos años de esta concepción de los pueblos originarios de América, ¿Qué ha sido de las etnias herederas de tales culturas, y en qué medida la visión occidental ha cambiado su visión de ellas? Al parecer el tenor que marcan los Estados Nación no es más flexible de lo que era entonces, y en la mayoría de los casos se convierte en imperativo la abdicación de la identidad en pos de la integración a la sociedad. ¿Es viable continuar con una lógica cultural excluyente en un continente culturalmente tan rico como América? ¿Podrán las lenguas, costumbres y cosmovisión de estos pueblos sobrevivir a los agresivos modelos de occidente?

Las posibles respuestas no se muestran halagüeñas, de ahí la importancia de formular las preguntas que propone Tomás Pérez Suárez, investigador en el Centro de Estudios Mayas del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM; profesor en la licenciatura de Estudios Latinoamericanos de la Facultad de Filosofía y Letras, UNAM; profesor en la licenciatura de Etnohistoria de la Escuela Nacional de Antropología e Historia y Profesor en la maestría de Arquitectura en la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía. Las siguientes diapositivas son sólo una invitación a reflexionar lo anterior.

Baja aquí las presentaciones:

Primera parte: Etnias (América del Norte), 42 MB
Segunda parte: Etnias (América del Sur y Centro), 22 MB

Tomás Pérez Suarez
Pueblos y lenguas de América Precolombina: Cambio, resistencia y aniquilación
Centro de Estudios Mayas
Instituto de Investigaciones Filológicas, UNAM
2007

Actualización junio 2010:

Bueno, parece que no agarran bien la onda de qué dice esta entrada.

México:Los que busquen etnias mexicanas aquí pueden bajar los documentos de CDI:
http://www.cdi.gob.mx/index.php?option=com_docman&Itemid=24

El sitio de IWGIA tiene documentos sobre pueblos indígenas en Venezuela, Bolivia y Perú:
http://www.iwgia.org/sw29346.asp

Chile: Hay un par de sitios. En unos días los subiré.


1968-2008: Las impugnaciones generacionales

noviembre 3, 2008

Por: David Barrios Rodríguez

Saturno devorando a sus hijos/Goya

Saturno devorando a sus hijos/Goya


Artículo publicado originalmente en:

Palabras Pendientes nº 8 “Sobre los 40 años del 68”


Era predecible que, después de 40 años, los acontecimientos de 1968 fueran integrados a la agenda de lo que mediática e institucionalmente debe ser recordado. En ese sentido, no sorprende que el legado de la generación que participó en el 1968 aparezca diluido en el discurso gubernamental, siendo presentado como el slogan de un producto conocido como “La Apertura Democrática de México” (así, con mayúsculas).

Esta situación supone la asimilación del 68 a la tradición historiográfica hegemónica en México, cuya principal característica es hacer compatibles aquellos antagonismos que con poco esfuerzo se hacen evidentes. Por esa vía, la inercia interpretativa asume que las protestas estudiantiles culminaron en la “normalización democrática”, basada en la alternancia en el poder; condenando al olvido las luchas que, desde distintos frentes y con diferentes métodos, se dieron en el campo y la ciudad con el objetivo de derrocar a la dictadura institucionalizada del PRI.[1]

De cualquier manera, aunque de momento el 68 también esté incorporado al “frenesí de liturgias históricas”[2], creemos que vale la pena establecer algunas consideraciones sobre el contexto de aquellos años y reflexionar sobre la herencia que nos han dejado.


I


“La Revolución estará mejor en las manos de todos

que en las manos de los partidos.”

(Ernesto y los incendiarios de la calle Gay-Lussac) La Sorbona, 1968

Existen un par de ideas bastante difundidas respecto a 1968 que se presentan como una contradicción de manera inmediata. Por un lado se hace referencia a este año como una movilización de carácter mundial, replicada en ciudades como París, Praga, México, Nueva York, Chicago, etc. Por el otro, suele ser visto como un proceso más o menos espontáneo. Esto merece algunas consideraciones.

El 68 abreva de distintos procesos que, para un análisis más cuidadoso, deben ser revisados caso por caso; sin embargo, también existen otros que de manera más general son compartidos. Uno muy importante son las luchas por la descolonización que tuvieron lugar en Asia y África, principalmente. En Estados Unidos, otra vertiente la encontramos en la lucha por los derechos civiles, encabezada por Martín Luther King, y en las protestas contra la guerra en Vietnam. Mención aparte merece la Revolución Cubana, que en los años posteriores al 1959 lanzó a miles de jóvenes latinoamericanos a “crear” las condiciones subjetivas a las montañas y llanos del Continente.

En países como Estados Unidos o Francia, estas luchas alentaron una crítica social inesperada en el contexto de los “años dorados del capitalismo”, que van de la segunda posguerra, hasta el año de 1973 con la crisis de los precios del petróleo.[3] Sin embargo, como señala el entonces militante francés sesentayochero, Daniel Bensaid, la juventud que no aceptaba el orden capitalista duda en identificarse con el movimiento obrero internacional, descuartizado por la crisis del estalinismo.[4] Por el contrario, los jóvenes militantes de los países europeos y de Estados Unidos, encuentran en el “tercer mundo”, en sus dirigentes y sus teóricos, la actualización de un marxismo que ya era moda juzgar superado.[5] Ejemplos de ello son el Guevarismo, el Fanonismo, el Maoísmo y un largo etcétera.

Pero aun con la aportación de estas expresiones revolucionarias, el espacio para la acción política estaba, en términos generales, acotada a tres grandes vertientes: los partidos Socialdemócratas de occidente; los Partidos Comunistas, y los ya señalados Movimientos de Liberación Nacional en el “tercer mundo”. El año 68, en ciertos contextos, puede ser entendido no sólo como una impugnación al orden capitalista mundial, sino también como una rebelión contra la tradición de la izquierda histórica, basada en 40 años de expresiones de culto a la personalidad del líder y a la solemnidad militante.[6] Es en parte por esto que las revueltas de aquella época, abiertas en todos los frentes del mundo bipolar, tuvieron un marcado acento antiautoritario e incluso festivo.

Pero además existe un cambio programático en cuanto a la manera de plantear y concebir las demandas políticas. En efecto, la antigua fijación de la toma del poder comenzó a ser cuestionada en tanto objetivo primordial de las organizaciones políticas. Esto tuvo que ver con el hecho de que, a nivel mundial, existían diversas experiencias de movimientos populares y partidos de izquierda que, luego de llegar al poder, no lograban resolver la cuestión de la hegemonía mundial del capitalismo; pero que, sobre todo, no conseguían mejorar las condiciones de vida de la población.[7] De igual manera, también el proyecto de la planificación estatal para lograr el desarrollo industrial, constituido como paradigma a nivel mundial, comenzaba a ser desestimado; el 68 “sembró la duda ideológica, erosionó la fe”[8]

Con ello también perdió centralidad, o mejor dicho univocidad, el rol de liderazgo del proletariado industrial. A partir de 1968 se comienza a perfilar la existencia de movimientos sociales de “minorías” (mujeres, ecologistas, homosexuales, pueblos “originarios” y, de nuevo, un larguísimo etcétera), que no estaban dispuestas a esperar la consecución del objetivo primario (la toma del poder estatal) para reivindicar sus demandas particulares. Por esa parte, el 68 es un parteaguas en el inicio del reconocimiento de la multiplicidad de sujetos que hacen la historia.

Otra de las grandes aportaciones de este proceso, es el ejercicio masivo de formas de participación que cuestionaban el orden establecido. La centralidad de la asamblea como espacio verdaderamente democrático para la toma de decisiones, y la creciente participación de las mujeres en todos los ámbitos de la vida pública, constituyen la denuncia del autoritarismo de la democracia representativa y del conservadurismo social imperante, respectivamente.


II


Imannuel Wallerstein es uno de los pensadores que ha caracterizado al 68 como una revolución mundial, y sobre ésta afirmaba, hace algunos años, que: “(…)incluso en el caso de que los estados sufrieran u operasen una regresión radical del ideario heredado del 1968, los movimientos antisistémicos no serían jamás capaces de hacerlo (porque de hacerlo perderían con ello su legitimidad).”[9] Consideramos que ambas cosas han ocurrido, y que esto ha sido posible gracias a la participación activa de algunas personas que en el pasado se sumaron al ideario del 68; ya fuese desde la militancia política o simplemente como partícipes del ambiente de época en lo cultural.

Así, el último tercio del siglo XX nos ha mostrado una dialéctica inesperada e inquietante de este movimiento que sacudió al mundo hace cuarenta años. La reconversión de algunos de los actores emblemáticos de esa época en personajes integrados al establishment y a las jerarquías que detentan el poder político-económico, artístico, cultural, académico o científico, constituyen una prueba de esto; y han contribuido a la aparición de distintos tipos de crítica generacional expresadas en los mismos ámbitos.

Para entender esto, creemos importante introducir dos elementos que tal vez ayuden a explicar parte de este proceso. Por un lado, la generación del 68 sufrió durísimos golpes en lo relativo al elemento ideológico-moral, siendo el final del socialismo real el principal de ellos.[10] La caída del bloque socialista en la forma como ocurrió, en combinación con la emergencia de China como el paraíso de la superexplotación y la connivencia del capital financiero con la estructura del Partido Comunista, son acontecimientos que pueden desmoralizar a cualquiera. Como sabemos, en el caso de México, el proceso de la legalización de la izquierda produjo división, frustración y desencanto. Y es que mientras sectores importantes de la generación del 68 ingresaban en la órbita de lo que parecía ser una versión mexicana de las transiciones pactadas, el Estado mexicano seguía reprimiendo duramente a movimientos populares que se oponían a los mecanismos de institucionalización del conflicto.

Por otro lado, existe una interpretación que resulta al menos sugerente, y que tiene que ver con la reducción del ideario programático del 68. Desde esta perspectiva, algunos de los principios constituyentes de la lucha del 68 resultaron ser, años después, altamente compatibles, a partir de su deformación, con el ideario neoliberal. Como señala el pensador norteamericano David Harvey: “Todo movimiento político que sostenga que las libertades individuales son sacrosantas es vulnerable a ser incorporado el redil neoliberal […] (Los participantes del 68) demandaban libertad frente a los constreñimientos paternos, educativos, corporativos, burocráticos y estatales.”[11]

Lo que logró escindir la retórica neoliberal fue justamente el principio de libertad individual, tan ansiada por estas generaciones, de la noción de justicia social. Esto ocurre, de acuerdo con Harvey, porque ambas nociones no son del todo homologables; la búsqueda de la justicia social presupone vínculos de solidaridad social y una disposición a sumergir las carencias, necesidades y deseos individuales en la causa de una lucha algo más general por la igualdad social. A cambio de ello, el neoliberalismo ofrece una visión de libertad individual que diversifica el consumo, los estilos de vida, los modos de expresión, y una amplia gama de prácticas culturales.[12]


III


No podemos omitir los casos de muchos miembros de la generación del 68 que siguieron participando en distintas luchas, alimentando el proceso de construcción de alternativas en los momentos más críticos de la hegemonía del consenso neoliberal. Sin embargo, en términos generales, estos casos son la excepción. Por el contrario, la participación de los coetáneos al 68 en la construcción del mundo tal y como hoy lo conocemos, es irrebatible. Por supuesto esto ha ocurrido de distintas formas. Desde la simple indiferencia y el desencanto que proliferan en lo cotidiano, a la incorporación masiva a las jerarquías institucionales o empresariales. Otros, los más execrables entre todos, operando de lleno como think thanks del proceso.

Seguir puntualmente el recorrido de estas transformaciones exhibiría muchas contradicciones que se plantean en los contenidos políticos, culturales, ideológicos, etc. Sin embargo, una operación más inmediata consiste en observar que esta visión liberal utópica, sólo se ha podido sostener mediante la fuerza, la violencia y el autoritarismo.[13] Creemos que en ello reside el aspecto más cuestionable de la complicidad de esta generación con el sistema de exclusión, despojo y explotación que hemos heredado. Más allá de lo discursivo, el neoliberalismo se presenta como un conjunto de políticas económicas que contradicen en los hechos la esencia de los ideales que alentaron las revueltas estudiantiles de los años sesenta.

Ahora somos espectadores de la herencia cultural de aquellos años, pero en clave neoliberal. Y es que desprovista ya del carácter colectivo, contestatario y festivo, su manifestación actual supone el cultivo de la nostalgia a partir de rituales generacionales reducidos a su valor de intercambio en el plano de su incorporación al mercado.

Finalmente, pensamos que la simple condena no contribuye a explicar nada. Realizar una desmitificación de la generación del 68, puede ser un ejercicio saludable para el movimiento estudiantil y para otras luchas tocadas por la impronta de esa memoria. Tratar de entender estos procesos, tal vez nos permita imaginar un otro mundo posible. Así como el pasado y los legados suelen ser ambiguos, creemos que está en las nuevas generaciones la capacidad de seleccionar qué de ese pasado es valioso y útil para la actualización y resignificación de sus contenidos; que no sólo no han perdido vigencia, sino que ahora, en el 2008, se vuelven más urgentes.


[1] Refuerza además el velo de impunidad que cubre a la historia reciente de nuestro país. La hipocresía del Estado mexicano en relación a los Derechos Humanos es de larga data. Sin embargo, durante los procesos dictatoriales en el Cono Sur y las guerras internas en varios países de la región, México acogió a miles de perseguidos políticos. El correlato hacia el interior han sido y siguen siendo, las prácticas sistemáticas de represión como la tortura, la desaparición forzosa o el encarcelamiento de la disidencia.

[2] Denominadas así por Jean Claude Guillebaund en La Trahison des Lumiéres, citado en Tzvetan Todorov, Los abusos de la memoria, Paidós, Barcelona, 2000, p. 50

[3] Esto constituye uno de los principales motivos de conflicto generacional entre los jóvenes del 68 y sus padres o abuelos. Desde la perspectiva de los que vivieron el periodo anterior, con el recuerdo de la crisis económica de 1929; el período de las guerras mundiales; o para el caso de México, incluso la Revolución, no cabía la menor duda de que se vivían tiempos mejores que en el pasado. Se trata además del periodo histórico en el que de manera acelerada, a nivel mundial, la densidad de población en el campo comienza a declinar en términos absolutos para ceder su lugar a las urbes.

[4] Daniel Bensaid, Henri Weber, Mayo 68, Un ensayo general, Era, México 1969 p. 21.

[5] op. cit. p. 22.

[6] En México podemos pensar en el curso que había seguido la creación de grandes centrales de trabajadores completamente dóciles al partido de Estado. Aun con ello, el movimiento ferrocarrilero de 1958, el movimiento de los médicos en 1961 y los movimientos armados que surgían en el norte del país y en el estado de Guerrero, eran prueba del descontento con la estructura del Estado y de la búsqueda de nuevas formas de participación política al margen de éste.

[7] El mismo caso de México, por más extraño que pueda parecer ahora, da cuenta de ello. El partido que había surgido de la primera revolución del siglo XX, el PRI, resultaba ya del todo obsoleto y representaba la gran traición del proceso del que se vanagloriaba haber emergido.

[8] Imannuel Wallerstein; Después del liberalismo, Siglo XXI editores, México, 2001.

[9] Immanuel Wallerstein, Geopolitics and geoculture:essays on the changingworld system, Maison des Sciences de l´Homme and Cambridge University Press, 1991, p. 75.

[10] Además de la inoculación de la idea del pensamiento único y del “fin de la historia”; asistimos a un proceso de edulcoración del proceso de la URSS que raya en la mofa. Por ejemplo la aparición de la Doctrina Sinatra, con la que Gorbachov daba por terminada la intervención soviética en la órbita de los países socialistas (Doctrina Breshnev), dejando a cada país actuar de acuerdo a su manera. Otro elemento chocante es la conversión de miembros del PCUS en magnates gracias a la privatización de todos los medios de producción y de los recursos anteriormente administrados por el Estado Soviético.

[11] David Harvey, Breve historia del neoliberalismo, Akal, Madrid, 2007 p. 49.

[12] op. cit. p.50.

[13] D. Harvey, op. cit. p. 42.