La historiografía reciente sobre la independencia hispanoamericana

febrero 1, 2010

A lo largo del semestre subiré algunas lecturas introductorias a algunos de nuestros diversos temas latinoamericanistas. Comienzo con el de moda, en un artículo que sintetiza muy bien las últimas revisiones al tema de las independencias, por la doctora Ana Carolina Ibarra. Al final de esta entrada incluyo mi breve reseña.

Sirva para empezar este semestre, primero del 2010, año de los bicentenarios.

Bienvenidos (den clic para bajar el pdf).

Ana Carolina Ibarra
“Hacia el bicentenario: La historiografía reciente sobre la independencia hispanoamericana”
en América Latina: Aproximaciones multidisciplinarias (Norma de los Ríos e Irene Sánchez, comps.)
México: UNAM, 2005, PP. 33-42

El historiador Pierre Chaunu denunciaba, hace ya más de 20 años, una serie de vicios en los que había caído la historiografía de las independencias latinoamericanas. Dichos vicios se dieron en gran parte en la formación de las identidades nacionales, de la idea de nación, de la formación de ciudadanos y del interés por colocar a ciertos personajes – y a sus ideas – en el lado oscuro de una versión maniquea de la historia.

A esta visión tradicional es que nuevas visiones subvierten.

La primera y a la que dedica más importancia la autora es a aquella que abre los procesos de independencia a los contextos geopolíticos, económicos y culturales internacionales, subvirtiendo los procesos nacionales de la historiografía oficial. Es la línea de las “revoluciones atlánticas”, con antecedentes en los historiadores marxistas europeos – que ya habían situado los procesos revolucionarios en el contexto de las revoluciones burguesas de occidente -, en Jacques Godechot – que estableció puntos de contacto entre los dos mundos -, y con la excepción de Halperin Donghi, quien sí tomaba en cuenta las causas llamadas “exógenas”. El historiador a quien se le reconoce más influencia en este sentido es Francois Xavier Guerra, quien explica los vínculos entre los dos planos y entre los acontecimientos en España y la América española antes de 1810, partiendo de una revaloración de las aportaciones culturales (con raíz en la revolución francesa). Aportaciones que anuncian el nuevo orden de la modernidad, en contraste con un profundo tradicionalismo. La relación de la revolución francesa con las idnependencias ya no es una de causa-efecto, sino una relación más estructural, matizada, anclada en un tiempo histórico común en que la cultura pasa a un lugar preponderante, enfocándose en nuevos actores como las élites ilustradas y nuevos procesos como aquellos de las juntas. De manera similar Jaime Rodríguez amplía esta visión señalando que la influencia del clima revolucionario a través de la cultura, la política y la vida pública afectará a sectores más amplios que dichas élites. Rodríguez pone el acento también en los procesos de las juntas, las cortes, la constitución de Cádiz y otros asuntos comúnmente ignorados por la historiografía oficial.

Otros “nuevos” aspectos sacados a la luz en esta subversión es el de los motivos originales de los movimientos, o la puesta en cuestión del carácter revolucionario de las independencias, así como las formas de participación de sectores no insurgentes. Ibarra señala también la reconsideración de temas relacionados con la formación de las naciones y la aplicación de conceptos de forma anacrónica (como es el caso de José Carlos Chiaramonte y su crítica de visiones teleológicas de la independencia, o la revisión y aplicación de términos de la época.

La historiadora termina señalando las aportaciones de estudios menos teóricos pero con aportaciones concretas y sistemáticas, como la historia regional o los estudios de la cultura, de las mentalidades, lingüísticos y religiosos. Su conclusión es que toda esta riqueza de visiones es un avance en nuestras formas de hacer historia, y ha sido posible por el intercambio académico y la superación de los ámbitos locales o nacionales, en una recuperación de la perspectiva latinoamericana.

Ibarra, Ana Carolina. ” Hacia el bicentenario: La historiografía reciente sobre la independencia hispanoamericana”, en De los Ríos, Norma e Irene Sánchez (comps.) América Latina: Aproximaciones multidisciplinarias, México: UNAM, 2005, PP. 33-42.


América Latina, Ayer y Hoy: Serie de TV

octubre 29, 2009

América Latina, ayer y hoy

Martes de 9 a 10 horas, canal 22

10 de noviembre:
Pensamiento Filosófico Latinoamericano

17 de noviembre:
Política y sociedad en América Latina y el Caribe

24 de noviembre:
Emergencia de identidades en América Latina y el Caribe

1 de diciembre
Literatura y Ensayo latinoamericanos en el siglo XX y XXI

8 de diciembre
Bicentenarios de la independencia de Nuestra América

Baja aquí el programa


Algunas notas sobre “Filosofía de la Historia Americana”

septiembre 2, 2009

por: Feti

Zea discute dos cosas en su libro Filosofía de la historia americana. Discute la afirmación de que la historia de la cultura latinoamericana, entendiendo el término cultura en sentido amplio, es un remedo de la historia europea o norteamericana, y la afirmación de que la historia de América Latina es una yuxtaposición caótica de acontecimientos. Zea sostiene, por un lado, que es un error considerar la historia cultural de la región como una imitación de otras culturas, por otro lado, que la historia de América Latina no es una yuxtaposición caótica de acontecimientos, al contrario, él considera que es posible encontrar cierto orden, inclusive una dirección (telos).

Si bien su planteamiento realiza valiosos aportes a la filosofía latinoamericana y a la interpretación de la historia de la región, no siempre es plausible. En lo personal alcanzo a percibir tres posibles críticas. Podemos criticar que el planteamiento de Zea no siempre abandona los modelos de la filosofía europea, de ahí que en algunos casos no sea coherente internamente, pues, al reclamar por la originalidad de la filosofía latinoamericana, intenta ir más allá de los modelos de la filosofía europea, sin embargo, no los abandona del todo. Otra crítica consiste en que su reconstrucción histórica es excluyente, puesto que varios grupos sociales son omitidos. Finalmente, podemos criticar la impropiedad de su propuesta, es decir, el hecho de que sus predicciones no siempre se cumplen, el hecho de que en algunos casos ellas son erróneas.

Justificaré plausiblemente mi postura de la siguiente manera. Como siempre es conveniente saber qué se crítica, en un primer momento estudiaré el planteamiento de Zea, principalmente analizaré su noción de conciencia de la dependencia y los cuatro proyectos políticos que según él se desarrollaron en el siglo XIX en Latinoamérica. Después expondré tres críticas a su planteamiento. Finalmente cerraré con algunas ideas que considero pertinentes.

1. Planteamiento

Antes de exponer algunos elementos de la filosofía de la historia de Zea, es conveniente eliminar algunas ambigüedades. El término “filosofía de la historia” podemos entenderlo por lo menos en dos sentidos. Podemos entender por él una teoría sobre la historia, de este modo la filosofía de la historia sería una meta-reflexión, preocupada principalmente por cuestiones epistemológicas y metodológicas. Pero también podemos entender por el término “filosofía de la historia” una reflexión especulativa sobre la sucesión de los acontecimientos humanos. Una reflexión de este tipo por lo menos pretende realizar dos cosas: explicar grandes unidades de acontecimientos en una unidad coherente y encontrar una dirección (telos) en la historia, por eso se ha llamado a este tipo de reflexión especulativa, omnicomprensiva y teleológica. Pues bien, sin lugar a dudas Zea entiende el término “filosofía de la historia” en su segundo sentido. Sin embargo, en relación con los trabajos europeos que también entendieron el término así, su reflexión filosófica tiene una singularidad: concientemente no pretende incluir todos los acontecimientos humanos, ya que él está interesado principalmente por los acontecimientos que integran la historia latinoamericana.

El libro Filosofía de la historia americana no ocupa un lugar menor en la producción intelectual de Zea. Podemos colocarlo en un periodo…

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Seminario permanente: Afroamérica. Los aportes africanos a la cultura de Nuestra América

agosto 22, 2009

El doctor Jesús Serna y los compañeros de Mackandal nos envían el siguiente programa:

13 de agosto 17:00 horas.

Sala “Jesús Silva Herzog”- CIALC

Coparticipación del Seminario con la VideoludotecaVíctor Jara

Proyección de la cinta “Quilombo”.

20 de agosto 17:00 horas.

Sala “Jesús Silva Herzog”- CIALC

Dr. Jorge Victoria Ojeda

Presentación del libro: Las tropas auxiliares del rey en Centroamérica.

27 de agosto 17:00 horas.

Sala “Jesús Silva Herzog”- CIALC

Gabriela Rodríguez Alquicira

“La identidad del afro-uruguayo en relación al candombe”

3 de septiembre

Sala “Jesús Silva Herzog”- CIALC

Palmares Batucada

Música y Danza

10 de septiembre

Sala “Jesús Silva Herzog”- CIALC

Grupo de Estudios Culturales Nuestra América. Cuba.

Documental “El Negro”

17 de septiembre

Sala “Jesús Silva Herzog”- CIALC

KoKo Kakozi

Filosofía Bantu de Placide Temples

24 de septiembre

Sala “Jesús Silva Herzog

Olivia Maya

La pobreza afromestiza en la costa chica

1 de octubre

Sala “Jesús Silva Herzog

Grupo Mauissoh Phallay (Pariendo dignidad).

La influencia africana en el ritmo y pasos de la Saya boliviana, “Del Tundiky a la Saya”.

8 de octubre

15 de octubre

22 de octubre

Sala Leopoldo Zea, piso 3 de la torre 2 de Humanidades.

Más información en este sitio.

JUEVES PONENTE TEMA

13 de agosto 17:00 horas.

Sala “Jesús Silva Herzog”- CIALC

Coparticipación del Seminario con la VideoludotecaVíctor Jara

Proyección de la cinta “Quilombo”.

20 de agosto 17:00 horas.

Sala “Jesús Silva Herzog”- CIALC

Dr. Jorge Victoria Ojeda

Presentación del libro: Las tropas auxiliares del rey en Centroamérica.

27 de agosto 17:00 horas.

Sala “Jesús Silva Herzog”- CIALC

Gabriela Rodríguez Alquicira

“La identidad del afro-uruguayo en relación al candombe”

3 de septiembre

Sala “Jesús Silva Herzog”- CIALC

Palmares Batucada

Música y Danza

10 de septiembre

Sala “Jesús Silva Herzog”- CIALC

Grupo de Estudios Culturales Nuestra América. Cuba.

Documental “El Negro”

17 de septiembre

Sala “Jesús Silva Herzog”- CIALC

KoKo Kakozi

Filosofía Bantu de Placide Temples

24 de septiembre

Sala “Jesús Silva Herzog

Olivia Maya

La pobreza afromestiza en la costa chica

1 de octubre

Sala “Jesús Silva Herzog

Grupo Mauissoh Phallay (Pariendo dignidad).

La influencia africana en el ritmo y pasos de la Saya boliviana, “Del Tundiky a la Saya”.

8 de octubre

15 de octubre

22 de octubre


Journal of Latin American Studies 41, issue 1, gratis

agosto 6, 2009

Como suelen hacer, los editores del afamado JLAS de Cambridge han liberado el primer tomo del año en la red.
Aunque está disponible desde febrero, lo señalamos a modo de regalo de bienvenida (junto con los tomos de Historia de América Latina que encontró César) para las nuevas generaciones de licenciatura, maestría y doctorado en Estudios Latinoamericanos (gen. 2010).

JLAS 41, tomo 1.

¡Bienvenidos! y… aguanten la burocracia… pasará.


Historia de América Latina, Cambridge.

julio 18, 2009

Compañeros de Latinoamericanos, en esta ocasión, después de una larga ausencia, aqui va un aporte espectacular que encontré en el sitio http://www.elultimolibro.net en el cual podrán encontrar libros electrónicos de historia, novelas y algunos comics. Pero de ahí nos hemos traido la colección en formato pdf de la Historia de América Latina de Cambridge coordinada por el historiador inglés Leslie Bethell. Espero la disfruten y promuevan los links, claro dando crédito al sitio antes mencionado.

Los libros estan alojados en Rapidshare que es un host para bajar archivos, son completamente seguros. Aquí hay un tutorial excelente para quienes usan por primera vez este tipo de páginas.

Pages from Historia de America latina 01 - Epoca colonial - La America precolombina y la conquista01 – Época colonial – La America precolombina y la conquista

02 – Época colonial – Europa y America en los siglos XVI, XVII, XVIII

– 03 – Época colonial – Economia

04- Época Colonial- Cultura y sociedad

– 05 – La independencia

– 06 – América latina independiente 1820-1870

– 07 – Economía y sociedad 1870-1930

– 08 – Cultura y sociedad 1830-1930

– 09 – México, América central y el caribe 1870-1930

– 10 – América del sur 1870-1930

– 11 – Economía y sociedad desde 1930

– 12 – Política y sociedad desde 1930

– 13 – México y el caribe desde 1930

14 – América central desde 1930

– 15 – El cono sur desde 1930

– 16 – Los países andinos desde 1930


La Iglesia Presbiteriana y su llegada a México

julio 8, 2009

Gloria Ma. de Lourdes Salazar Aguilar

La Iglesia Presbiteriana forma parte de las Iglesias Evangelistas o protestantes, las llamamos “Iglesias Protestantes Históricas”, y entre ellas se cuentan la Iglesia Luterana, la Iglesia Bautista, la Iglesia Metodista, la Iglesia de los Menonitas o Anabaptista, la cual tiene reglas muy estrictas y por último la Iglesia Presbiteriana. En los primeros siglos cuando algún grupo al interior de la Iglesia, era objeto de persecución, se le dejaba de considerar como cristiano y se le llamaba herético. Sin embargo, la separación entre la Iglesia Occidental y la Oriental, en el siglo XI, marcó la primera vez en que, a pesar de la separación, ambos grupos siguieron considerándose cristianos y no herejes, pues además de ser las dos Iglesias más grandes, tenían las mayoritarias de los creyentes en sus respectivas áreas de influencia: la oriental y la occidental.

Durante toda la historia de la Iglesia hubo movimientos que pedían reformas y en el occidente empezaron a crecer entre los siglos XII a XV. Sin embargo, en todos estos casos la Iglesia Católica romana logro imponer su voluntad y eliminar a los que buscaban reformarla, esta fue la época en que la Santa Inquisición logró mayor fuerza. Pero a principios del siglo XVI Martín Lutero, un monje agustino, se opuso a ciertas doctrinas y prácticas de la Iglesia Católica Romana y, aunque fue excomulgado y perseguido por Roma, no lograron apresarlo ni callarlo. Esto se debió más que nada a que muchos de los príncipes y gobernantes del norte de Europa acordaron con él y su movimiento reformista y la Iglesia de Roma no pudo imponer su voluntad en esos lugares de Europa.

Se han usado diferentes nombres o títulos para designar a las Iglesias surgidas de este movimiento, se les llama Iglesias de Reforma, Iglesias Reformadas o Iglesias Protestantes. El término “Protestante” surgió en el siglo XVI para designar a los que protestaban contra ciertas imposiciones que favorecían a la Iglesia Católica(1).

Originalmente se refería únicamente a las Iglesias que siguieron a Lutero, pero después se aplicó a todas las Iglesias de la Reforma. Lo contrario ocurrió con el término “reformado”, pues si bien en un principio se refería a todas las Iglesias de la Reforma, más tarde se comenzó a aplicar únicamente a las Iglesias que seguían el pensamiento de Ulrico Zuinglio y Juan Calvino para distinguirlas de las que seguían más el pensamiento de Martín Lutero, que se designaron como Luteranas.

En su mayoría estas Iglesias eran sostenidas por los gobernantes quedando sujetas a las leyes y a los reyes, príncipes, duques, y otros gobernantes, en vez de estar bajo la jurisdicción del Papa. El nombre de “Históricas” las distingue de las Iglesias y grupos religiosos que surgieron más tarde en Europa.

¿Cuáles son estas Iglesias históricas? Ya enumeramos las principales: la Iglesia Luterana, la Iglesia Presbiteriana, la Iglesia Bautista, la Iglesia Metodista y la Iglesia Anabaptista. Hoy día, en América Latina, es común hablar de las Sectas Protestantes, pero en realidad estos dos términos son opuestos, no puede existir la denominación “sectas Protestantes” porque “Protestante” se refiere más bien a las Iglesias Históricas, y La palabra “secta” la utilizan tanto la Iglesia Católica como por las Iglesias Protestantes para referirse a grupos que niegan algunas de las doctrinas más básicas de la fe(2), como por ejemplo la santísima trinidad o la divinidad y humanidad de Cristo. Un sinónimo del termino “Protestante” es “evangélico”, por eso las llamamos Iglesias Evangélicas o Protestantes.

En el II Concilio Vaticano, la Iglesia Católica Romana acepta a las Iglesias Históricas o Protestantes como hermanos en la fe y verdaderos cristianos, pero no acepta a los miembros de otros grupos que considera sectarios y que niegan las enseñanzas básicas de las Iglesias Históricas. Todas las Iglesias Evangélicas o Protestantes permiten que sus ministros, llamados pastores, se casen y celebren la santa cena, dándoles a los fieles no sólo el pan sino también el vino. Aceptan sólo dos ordenanzas, el bautismo y la santa cena, sólo como recordatorio de Jesucristo. Estos fueron algunos de los puntos importantes para los reformadores.

Es importante señalar que ni Martín Lutero ni los otros reformadores que le siguieron, pretendieron fundar una nueva Iglesia, más bien querían reformar la Iglesia Católica. Los luteranos, igual que los anglicanos y los otros grupos cristianos, consideran que su Iglesia no fue fundada en el siglo XVI, afirman que es la misma Iglesia que siempre ha existido. Los luteranos afirman que la diferencia entre su Iglesia y la Iglesia Católica Romana es que la primera quiso reformarse mientras que la segunda se negó a hacerlo.

Otra de las Iglesias Protestantes Históricas es la que se llama Presbiteriana […]

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