Antología popular de Pablo Neruda, 1972

enero 10, 2011

“La Antología Popular de 1972 fue un proyecto de Neruda y la Unidad Popular. Se imprimió un millón de ejemplares para distribuirlo con carácter gratuito entre las bibliotecas públicas, escuelas y sindicatos de Chile.”

El archivo .rar de 200 MB contiene un .swf  con la versión original escaneada, un par de comentarios y la versión digital multimedia.

Bájala aquí:
http://www.pablonerudaantologiapopular.cl/

Buen semestre 2011-2!


Nunca existí tan alto como al caer: Neruda y el exitoso arte del fracaso

julio 28, 2009

por: Nosreh

Nada más jamás. Jamás probar.
Jamás fracasar. Da igual.
Prueba otra vez. Fracasa otra vez.
Fracasa mejor.

S. BECKETT

I. Nunca existí tan alto

Piensa en un joven llamado Neftalí. No, mejor Pablo. Pablo se ha autoimpuesto una misión grandilocuente: quiere escribir una poesía nueva, decir lo que no se ha dicho… Posee grandes cualidades: es inteligente, ha leído bastante, ve claramente los errores de sus contemporáneos, sabe lo que quiere y de lo que es capaz, incluso ha publicado algún libro como en busca de una voz propia, aún no cumple los veinte y posee esa seguridad en sí mismo que sólo pueden tener los jóvenes, los poetas y los ingenuos. En fin, tiene todas la herramientas necesarias y –si es dable hablar en términos un tanto metafísicos– no carece de cierto genio: ha sido dotado de una sensibilidad extrema y posee una profundidad interior que le brinda una visión perentoria del mundo. Pablo está listo. Siente que su poesía ya ha alcanzado una madurez que le permitirá construir un monumento que surgirá de lo más hondo de sí. Frente a la hoja en blanco comienza a destilar su ser por medio de tinta, porque no es cierto que las grandes obras sean el resultado del mero oficio. Escribir, ya lo ha dicho Zadie Smith, es un oficio que desafía el oficio.1

Adelantémonos un poco. Es 1924 y lo que ha surgido de ese esfuerzo son los Veinte poemas de amor y una canción desesperada, acaso el libro más personal de Pablo Neruda;2 empero no se trata del monumento proyectado, o en todo caso no del monumento completo, la búsqueda de otros caminos de expresión en Residencia en la Tierra puede ser vista como síntoma de ello.3 Esta obra rompe con los cánones de la poesía amorosa, razón por la cual un año antes había sido rechazada su publicación (tildando a los poemas de “impublicables” y “demasiado eróticos”). “Neruda era un poeta en perpetua rebelión contra sí mismo, contra su propia tradición”,4 y los poemas demuestran una escisión con respecto al petrarquismo: no se canta a la mujer idealizada y al amor inalcanzable, sino al cuerpo de mujer –las tres primeras palabras del primer verso del primer poema– en todo su erotismo.5

Hoy en día los Veinte poemas no nos parecen tan disruptores como lo fueron en su tiempo y esto es debido, en buena medida, a la gran influencia que han tenido y a su infiltración tanto en la poesía posterior como en la memoria colectiva. Sin embargo, no debe olvidarse que “Neruda estaba escribiendo contra la tradición, y en eso consistía el encanto de su libro y su desafío para todos los lectores de la época”;6 en un sentido, se trata de una renovación de la poesía.

Después del éxito y el consecuente efluvio de crítica, el propio Neruda siente la necesidad de hablar de su propia obra para arrojar luz sobre ella y, como quien no quiere la cosa, desmentir algún comentario. Así, llega a declarar:

Creo que nunca existí tan alto y tan profundo como en aquellos días. Arriba, el cielo azul impenetrable… Cerca de mí todo lo que existió para siempre en mi poesía, lo que siguió existiendo: ruido de mar lejano, el grito de los pájaros salvajes y el amor ardiente sin consumirse como una zarza inmortal.

Nunca dije una palabra de amor que no fuera sincera, ni habría podido escribir un verso sin verdad.7

II El amor no trasciende

Aquí termina la anécdota. Su propósito no era otro que acercarme de una forma íntima al tema de la intimidad. El Neruda de los Veinte poemas se caracteriza por haber encontrado una voz inconfundiblemente personal que poetiza, no diré el amor, sino el recuerdo y el anhelo de éste, que dice la verdad –o dice decir la verdad– y que nos permite adentrarnos en la intimidad de una pasión. Amado Alonso, describe así el tono del libro: “Es una poesía escapada tumultuosamente de su corazón, romántica por la exacerbación del sentimiento, expresionista por el modo eruptivo de salir, personalísima por la carrera desbocada de la fantasía y por la visión de apocalipsis perpetuo que la informa”[]

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Historia de América Latina, Cambridge.

julio 18, 2009

Compañeros de Latinoamericanos, en esta ocasión, después de una larga ausencia, aqui va un aporte espectacular que encontré en el sitio http://www.elultimolibro.net en el cual podrán encontrar libros electrónicos de historia, novelas y algunos comics. Pero de ahí nos hemos traido la colección en formato pdf de la Historia de América Latina de Cambridge coordinada por el historiador inglés Leslie Bethell. Espero la disfruten y promuevan los links, claro dando crédito al sitio antes mencionado.

Los libros estan alojados en Rapidshare que es un host para bajar archivos, son completamente seguros. Aquí hay un tutorial excelente para quienes usan por primera vez este tipo de páginas.

Pages from Historia de America latina 01 - Epoca colonial - La America precolombina y la conquista01 – Época colonial – La America precolombina y la conquista

02 – Época colonial – Europa y America en los siglos XVI, XVII, XVIII

– 03 – Época colonial – Economia

04- Época Colonial- Cultura y sociedad

– 05 – La independencia

– 06 – América latina independiente 1820-1870

– 07 – Economía y sociedad 1870-1930

– 08 – Cultura y sociedad 1830-1930

– 09 – México, América central y el caribe 1870-1930

– 10 – América del sur 1870-1930

– 11 – Economía y sociedad desde 1930

– 12 – Política y sociedad desde 1930

– 13 – México y el caribe desde 1930

14 – América central desde 1930

– 15 – El cono sur desde 1930

– 16 – Los países andinos desde 1930


Reseña documental: “Estadio Nacional”

septiembre 9, 2008

Tienen memoria y no olvidan

Reseña documental

“Estadio Nacional”, Dir. Carmen Luz Parot, Chile, 2002.

César Valdez

Tesis VIII

La tradición de los oprimidos nos enseña que

el “estado de excepción” en que ahora vivimos es en verdad la regla.

Walter Benjamin / Tesis Sobre la Historia

Es necesario hacerse la pregunta si como sociedad podemos olvidar.

Evidentemente los individuos pueden

y quizá algunos deben hacerlo, para recuperar el deseo de vivir.

Pero la sociedad ¿Puede tender un manto de olvido?

Tomás Moulian / Chile Actual: Anatomía de un mito.

El Estadio Nacional de Chile fue inaugurado el 3 de diciembre de 1938, con el partido entre el Colo Colo de Chile y el San Cristóbal de Brasil. El equipo chileno triunfó 6-3. Este recinto, con toda su complejidad estructural, es decir, albercas olímpicas, pistas de entrenamiento, velódromo y campos de entrenamiento, bien puede ser un símbolo de la búsqueda del camino hacia la modernidad, un camino que parecía ir siempre hacia adelante.

En Chile todo parecía ir hacia delante, ya que, como afirma Tomás Moulian

Mientras América Latina se debatía en la barbarie política de los dictadores…

Chile presentaba un sistema de partidos estables, una sucesión ordenada en el poder, una cierta capacidad de negociación de sectores mesocráticos y populares…”

Sin embargo continúa Moulian

“En realidad, esa ejemplaridad de Chile estaba construida sobre la mezcla peligrosa del olvido y de la mistificación. Olvido de los comienzos de furia, de la ineficacia de los tiempos de prebendas, desorden e inestabilidad que se vivieron entre 1891 y 1932. Olvido de las leyes de proscripción de los comunistas entre 1948 y 1958, del campo de concentración de Pisagua. Mistificación sobre la profundidad de la democracia chilena. Este era sobre todo un barniz político, que nunca llego a destruir el sello oligárquico y “pituco” de la sociedad chilena. Sociedad estamental, de rotos, siúticos y pijes. Democracia de las élites y de los partidos, que perneó menos a la sociedad de lo que se creyó, que permitía que algunos siguieran pensando a los asalariados como rotos, subhombres, mientras estos mismos, estigmatizados por la soberbia pseudoaristocrática, eran incitados por otros a pensarse como clase-sujeto, encarnación de la emancipación. País de identidad contradictoria.”[1]

Entiéndase, en Chile no existe, no existió, y por lo menos no a corto plazo, existirá la “Democracia”, afirmación dura pero, ¿es posible llamar Democracia al sistema heredado por la dictadura que administra la Concertación? ¿Podemos llamarle democracia a un sistema político montado sobre la Constitución Política de 1980, un texto con claros y contundentes contenidos autoritarios? ¿Es democrático un gobierno que no castiga a asesinos y torturadores?

Pero hoy este no es el tema. Hoy estamos aquí para presentar el documental “Estadio Nacional” dirigido por Carmen Luz Parot, periodista que estudió comunicación en la Universidad Católica y que, en su momento, declaró a la mítica revista Punto Final su principal motivo para la realización de dicho documental:

“Mi ignorancia y la del país sobre el tema. Me puse a buscar diarios de la época y me impresionó la superficialidad con que trataban el tema. ‘El Mercurio’ y ‘La Tercera’ abordaban el asunto con un tono muy parecido al de hoy, buscando la amenidad, el lado ‘humorístico’ del Estadio Nacional convertido en prisión. Que una pareja contraía matrimonio en el Estadio y quien los casaba que era cónsul. Una nota de ‘vida social’, aunque la verdad era distinta: se trataba de un preso de nacionalidad italiana, tan torturado que su cónsul debió intervenir. La pareja viajó exiliada a Italia dos meses después. Se explotaba también a los ‘famosos’ presos en un ambiente supuestamente distendido y simpático. Se hacían correr chistes, por ejemplo, que los presos ‘embellecían’ el Estadio cantando ‘enceremos-enceremos’, en alusión al himno ‘Venceremos’. Muchas cosas más para que el país viera el Estadio Nacional como un amable encierro. Esto pasaba mientras en el exterior se publicaba ampliamente la verdad del horror”.[2]

Así también, es de llamar la atención que en el Festival Internacional de Cine de La Habana “el jurado encontró resistencia en una delegada cubana que consideró ‘ingenuidad’ mostrar a militares humanos, cosa que ocurre un par de veces en mi documental. Pero se impuso el criterio de la mayoría después de una larga discusión.”[3] Por lo que el documental que hoy se proyectará es políticamente incómodo tanto para la izquierda como para la derecha.

“Estadio Nacional” es un documental que, a diferencia de lo que estamos acostumbrados, no contiene imágenes en las que figuren sesudos especialistas sentados en sus escritorios y con sus mejores libros como escenografía, pero tampoco tenemos el clásico narrador en off dirigiendo nuestra conciencia y nuestra atención.

En este documental tenemos hombres y mujeres dispuestos a hablar, hombres y mujeres en búsqueda de justicia, hombres y mujeres que, sin conocerse, compartieron un sueño político-social y económico, una lectura de la realidad y finalmente un tiempo y un espacio, fueron presos políticos en el Estadio Nacional desde septiembre hasta noviembre de 1973, junto a otros, por lo menos 8 000 personas, tienen memoria y no olvidan.

“¿Qué le impresionó más en el Estadio Nacional?

‘Cuando entré a las caracolas del velódromo me eché a perder la vida. Yo venía de un colegio ‘bien’. Tenía, claro, algún tío exiliado, quién no. Me crié además con toque de queda. Pero entrar a ese velódromo fue otra cosa. Una se hace testigo de algo terrible. La gente que torturaba ahí recibía sueldos por hacer eso y se considera normal que sigan en sus cargos. Hubo profesores universitarios que torturaron y que, igual que otros, siguen en universidades. Siete mil personas pasaron por el Estadio Nacional, fueron destrozadas físicamente y no hubo problema. La gente no quiere creerlo’”.[4]


[1] Moulian, Tomás, Chile Actual: Anatomía de un mito, Lom-ARCIS. Primera edición junio de 1997, consultada Decimosexta edición diciembre de 1997. Santiago, 1997. pp. 156.

[2] Villegas, Sergio, “Estadio Nacional, campo de prisioneros En el lugar del crimen” Revista Punto Final – Edición Nº 512, Edición electrónica http//:www.puntofinal.com recuperado 31/08/2008 05:46:37 p.m.

[3] Ibíd.

[4] Ibíd.


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Los grupos en el Chile de la Unidad Popular

septiembre 5, 2008

Escribimos para invitarlos a la exposición:

“Los grupos en el Chile de la Unidad Popular”

Un esfuerzo realizado por los compañeros de la Galería Autónoma CU y que estará del 1° al 12 de septiembre.

La exposición surge de ver que el proceso chileno suele reducirse a la figura de Salvador Allende. Por lo que intentamos hacer un recorrido por los diferentes grupos políticos que conformaron la Unidad Popular -UP- (como el Partido Comunista, el Partido Socialista, el MAPU, la Izquierda Cristiana, etc.) y otros grupos que no fueron parte de ella, manteniendo una postura crítica, pero que apoyaron sus acciones, como lo es el Movimiento de Izquierda Revolucionaria. Además presentamos algunos carteles de agitación y propaganda de la UP, propaganda que realizaron grupos fascistas y derechistas en contra de Allende y de los “comunistas” y fotos de 17 años de la dictadura de Augusto Pinochet.

Da clic para bajar el programa del mes

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Esperamos contar con su presencia
Y si nos dan su opinión del esfuerzo elaborado MEJOR!!!!

También adjuntamos el cartel de TODAS las exposiciones que se realizarán a lo largo del semestre en la Galería.

LUGAR:
Galería Autónoma CU
Auditorio Che Guevara
Facultad de Filosofía y Letras
Ciudad Universitaria, UNAM

En el Pasillo hacia la Biblioteca Central

(Invitación vía Galería Autónoma
e-mail: palabraspendientes[arroba]gmail.com)


Chile 35/5

agosto 30, 2008
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Se acerca la fecha de nuestro – de los latinoamericanos – 11 de septiembre. No es precisamente el neoyorquino, aunque los Estados Unidos no le fueron nada ajenos. En un doble acto conmemoramos a un chileno en diversos sentidos también nuestro.

La cita es en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras, 1 y 2 de septiembre de 2008. Corre la voz…