Algunas notas sobre “Filosofía de la Historia Americana”

septiembre 2, 2009

por: Feti

Zea discute dos cosas en su libro Filosofía de la historia americana. Discute la afirmación de que la historia de la cultura latinoamericana, entendiendo el término cultura en sentido amplio, es un remedo de la historia europea o norteamericana, y la afirmación de que la historia de América Latina es una yuxtaposición caótica de acontecimientos. Zea sostiene, por un lado, que es un error considerar la historia cultural de la región como una imitación de otras culturas, por otro lado, que la historia de América Latina no es una yuxtaposición caótica de acontecimientos, al contrario, él considera que es posible encontrar cierto orden, inclusive una dirección (telos).

Si bien su planteamiento realiza valiosos aportes a la filosofía latinoamericana y a la interpretación de la historia de la región, no siempre es plausible. En lo personal alcanzo a percibir tres posibles críticas. Podemos criticar que el planteamiento de Zea no siempre abandona los modelos de la filosofía europea, de ahí que en algunos casos no sea coherente internamente, pues, al reclamar por la originalidad de la filosofía latinoamericana, intenta ir más allá de los modelos de la filosofía europea, sin embargo, no los abandona del todo. Otra crítica consiste en que su reconstrucción histórica es excluyente, puesto que varios grupos sociales son omitidos. Finalmente, podemos criticar la impropiedad de su propuesta, es decir, el hecho de que sus predicciones no siempre se cumplen, el hecho de que en algunos casos ellas son erróneas.

Justificaré plausiblemente mi postura de la siguiente manera. Como siempre es conveniente saber qué se crítica, en un primer momento estudiaré el planteamiento de Zea, principalmente analizaré su noción de conciencia de la dependencia y los cuatro proyectos políticos que según él se desarrollaron en el siglo XIX en Latinoamérica. Después expondré tres críticas a su planteamiento. Finalmente cerraré con algunas ideas que considero pertinentes.

1. Planteamiento

Antes de exponer algunos elementos de la filosofía de la historia de Zea, es conveniente eliminar algunas ambigüedades. El término “filosofía de la historia” podemos entenderlo por lo menos en dos sentidos. Podemos entender por él una teoría sobre la historia, de este modo la filosofía de la historia sería una meta-reflexión, preocupada principalmente por cuestiones epistemológicas y metodológicas. Pero también podemos entender por el término “filosofía de la historia” una reflexión especulativa sobre la sucesión de los acontecimientos humanos. Una reflexión de este tipo por lo menos pretende realizar dos cosas: explicar grandes unidades de acontecimientos en una unidad coherente y encontrar una dirección (telos) en la historia, por eso se ha llamado a este tipo de reflexión especulativa, omnicomprensiva y teleológica. Pues bien, sin lugar a dudas Zea entiende el término “filosofía de la historia” en su segundo sentido. Sin embargo, en relación con los trabajos europeos que también entendieron el término así, su reflexión filosófica tiene una singularidad: concientemente no pretende incluir todos los acontecimientos humanos, ya que él está interesado principalmente por los acontecimientos que integran la historia latinoamericana.

El libro Filosofía de la historia americana no ocupa un lugar menor en la producción intelectual de Zea. Podemos colocarlo en un periodo…

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Historia de América Latina, Cambridge.

julio 18, 2009

Compañeros de Latinoamericanos, en esta ocasión, después de una larga ausencia, aqui va un aporte espectacular que encontré en el sitio http://www.elultimolibro.net en el cual podrán encontrar libros electrónicos de historia, novelas y algunos comics. Pero de ahí nos hemos traido la colección en formato pdf de la Historia de América Latina de Cambridge coordinada por el historiador inglés Leslie Bethell. Espero la disfruten y promuevan los links, claro dando crédito al sitio antes mencionado.

Los libros estan alojados en Rapidshare que es un host para bajar archivos, son completamente seguros. Aquí hay un tutorial excelente para quienes usan por primera vez este tipo de páginas.

Pages from Historia de America latina 01 - Epoca colonial - La America precolombina y la conquista01 – Época colonial – La America precolombina y la conquista

02 – Época colonial – Europa y America en los siglos XVI, XVII, XVIII

– 03 – Época colonial – Economia

04- Época Colonial- Cultura y sociedad

– 05 – La independencia

– 06 – América latina independiente 1820-1870

– 07 – Economía y sociedad 1870-1930

– 08 – Cultura y sociedad 1830-1930

– 09 – México, América central y el caribe 1870-1930

– 10 – América del sur 1870-1930

– 11 – Economía y sociedad desde 1930

– 12 – Política y sociedad desde 1930

– 13 – México y el caribe desde 1930

14 – América central desde 1930

– 15 – El cono sur desde 1930

– 16 – Los países andinos desde 1930


La Iglesia Presbiteriana y su llegada a México

julio 8, 2009

Gloria Ma. de Lourdes Salazar Aguilar

La Iglesia Presbiteriana forma parte de las Iglesias Evangelistas o protestantes, las llamamos “Iglesias Protestantes Históricas”, y entre ellas se cuentan la Iglesia Luterana, la Iglesia Bautista, la Iglesia Metodista, la Iglesia de los Menonitas o Anabaptista, la cual tiene reglas muy estrictas y por último la Iglesia Presbiteriana. En los primeros siglos cuando algún grupo al interior de la Iglesia, era objeto de persecución, se le dejaba de considerar como cristiano y se le llamaba herético. Sin embargo, la separación entre la Iglesia Occidental y la Oriental, en el siglo XI, marcó la primera vez en que, a pesar de la separación, ambos grupos siguieron considerándose cristianos y no herejes, pues además de ser las dos Iglesias más grandes, tenían las mayoritarias de los creyentes en sus respectivas áreas de influencia: la oriental y la occidental.

Durante toda la historia de la Iglesia hubo movimientos que pedían reformas y en el occidente empezaron a crecer entre los siglos XII a XV. Sin embargo, en todos estos casos la Iglesia Católica romana logro imponer su voluntad y eliminar a los que buscaban reformarla, esta fue la época en que la Santa Inquisición logró mayor fuerza. Pero a principios del siglo XVI Martín Lutero, un monje agustino, se opuso a ciertas doctrinas y prácticas de la Iglesia Católica Romana y, aunque fue excomulgado y perseguido por Roma, no lograron apresarlo ni callarlo. Esto se debió más que nada a que muchos de los príncipes y gobernantes del norte de Europa acordaron con él y su movimiento reformista y la Iglesia de Roma no pudo imponer su voluntad en esos lugares de Europa.

Se han usado diferentes nombres o títulos para designar a las Iglesias surgidas de este movimiento, se les llama Iglesias de Reforma, Iglesias Reformadas o Iglesias Protestantes. El término “Protestante” surgió en el siglo XVI para designar a los que protestaban contra ciertas imposiciones que favorecían a la Iglesia Católica(1).

Originalmente se refería únicamente a las Iglesias que siguieron a Lutero, pero después se aplicó a todas las Iglesias de la Reforma. Lo contrario ocurrió con el término “reformado”, pues si bien en un principio se refería a todas las Iglesias de la Reforma, más tarde se comenzó a aplicar únicamente a las Iglesias que seguían el pensamiento de Ulrico Zuinglio y Juan Calvino para distinguirlas de las que seguían más el pensamiento de Martín Lutero, que se designaron como Luteranas.

En su mayoría estas Iglesias eran sostenidas por los gobernantes quedando sujetas a las leyes y a los reyes, príncipes, duques, y otros gobernantes, en vez de estar bajo la jurisdicción del Papa. El nombre de “Históricas” las distingue de las Iglesias y grupos religiosos que surgieron más tarde en Europa.

¿Cuáles son estas Iglesias históricas? Ya enumeramos las principales: la Iglesia Luterana, la Iglesia Presbiteriana, la Iglesia Bautista, la Iglesia Metodista y la Iglesia Anabaptista. Hoy día, en América Latina, es común hablar de las Sectas Protestantes, pero en realidad estos dos términos son opuestos, no puede existir la denominación “sectas Protestantes” porque “Protestante” se refiere más bien a las Iglesias Históricas, y La palabra “secta” la utilizan tanto la Iglesia Católica como por las Iglesias Protestantes para referirse a grupos que niegan algunas de las doctrinas más básicas de la fe(2), como por ejemplo la santísima trinidad o la divinidad y humanidad de Cristo. Un sinónimo del termino “Protestante” es “evangélico”, por eso las llamamos Iglesias Evangélicas o Protestantes.

En el II Concilio Vaticano, la Iglesia Católica Romana acepta a las Iglesias Históricas o Protestantes como hermanos en la fe y verdaderos cristianos, pero no acepta a los miembros de otros grupos que considera sectarios y que niegan las enseñanzas básicas de las Iglesias Históricas. Todas las Iglesias Evangélicas o Protestantes permiten que sus ministros, llamados pastores, se casen y celebren la santa cena, dándoles a los fieles no sólo el pan sino también el vino. Aceptan sólo dos ordenanzas, el bautismo y la santa cena, sólo como recordatorio de Jesucristo. Estos fueron algunos de los puntos importantes para los reformadores.

Es importante señalar que ni Martín Lutero ni los otros reformadores que le siguieron, pretendieron fundar una nueva Iglesia, más bien querían reformar la Iglesia Católica. Los luteranos, igual que los anglicanos y los otros grupos cristianos, consideran que su Iglesia no fue fundada en el siglo XVI, afirman que es la misma Iglesia que siempre ha existido. Los luteranos afirman que la diferencia entre su Iglesia y la Iglesia Católica Romana es que la primera quiso reformarse mientras que la segunda se negó a hacerlo.

Otra de las Iglesias Protestantes Históricas es la que se llama Presbiteriana […]

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Contra la desaparición de la filosofía

abril 27, 2009

México, D.F. 30 de marzo de 2009


A LAS AUTORIDADES DE LA SEP
A LA OPINIÓN UNIVERSITARIA NACIONAL
A TODOS LOS PROFESORES DE NIVEL MEDIO SUPERIOR DEL PAÍS
A LA OPINIÓN PÚBLICA
PRONUNCIAMIENTO CONTRA LA DESAPARICIÓN DE LA FILOSOFÍA COMO DISCIPLINA BÁSICA EN LA REFORMA DE LA SEP

La comunidad filosófica nacional, se encuentra seriamente preocupada por la desaparición de la filosofía como disciplina básica en los planes y programas de estudio de las instituciones de enseñanza media superior de todo el país, como se ha establecido en la “Reforma Integral de Educación Media Superior” (RIEMS) publicada el 26 de septiembre de 2008 en el Diario Oficial de la Federación, a través del Acuerdo 442.

Esta reforma busca unificar la enseñanza en todos los subsistemas a partir de lo que denomina “competencias y habilidades,” cuyo fin es el de formar a individuos que se incorporarán al mercado de trabajo nacional, en el marco de la llamada “globalización”. En la RIEMS, la filosofía se ha eliminado del conjunto de disciplinas básicas, siendo diluida en las competencias genéricas y el único papel que se le asigna se expresa en un pie de página del mencionado acuerdo, en donde se declara que tendrá “un carácter transversal” y “podrá incluirse si se considera pertinente”, es decir, en forma evidentemente aleatoria y discrecional. Así mismo, las humanidades se omiten como área básica en la formación de los estudiantes, considerándose indispensables y suficientes sólo a las Matemáticas; algunas ciencias naturales y sociales y la comunicación.

Es evidente que los rasgos generales de esta reforma provienen de las indicaciones de la OCDE y de los Acuerdos de Bolonia y el Proyecto Tuning para la Unión Europea que no son pertinentes para nuestro país, el cual debería realizar una reforma educativa tomando en cuenta su propia historia y sus características como nación. De igual forma, las críticas que han surgido en Europa al Plan Bolonia deberían de ser interpretadas como un llamado de atención a los autores e impulsores de esta reforma. Por otro lado, el gobierno mexicano no debería estar en contra de las principales orientaciones de la UNESCO, organismo que ha estado realizando esfuerzos universales justamente en un sentido opuesto, es decir, para que la filosofía, por su carácter humanístico, no sólo se enseñe en el bachillerato sino en todos los ámbitos de la sociedad. La UNESCO, de la cual forma parte activa nuestro país y aprueba sus resoluciones, ha expuesto de manera expresa a través de sus documentos, que la filosofía contribuye a la formación de la ciudadanía; el respeto a la multiculturalidad; los derechos humanos; el pensamiento crítico y la democracia, objetivos aducidos, al menos en apariencia, por la RIEMS.

Desde la República Restaurada hasta ahora, la filosofía ha sido uno de los principios rectores que guiaban los planes y programas de estudio del bachillerato; sin embargo hoy, por primera vez, se decide en forma inconsulta, eliminar las materias filosóficas. Se puede demostrar ampliamente la importancia y necesidad de disciplinas como la ética, la estética, la lógica, la teoría del conocimiento o la historia de la filosofía como parte esencial de la formación de los estudiantes. Lejos de lo que pudiera pensarse, estas disciplinas contribuyen a que cualquier persona desempeñe de una mejor manera cualquier actividad.

La enseñanza de la filosofía, debería implicar el desarrollo de una formación que tiene como resultado la constitución de ciudadanos con un pensamiento crítico, autónomo y reflexivo. Este primer contacto, y por desgracia, casi único, de los jóvenes con el quehacer filosófico, los hace más conscientes de sí mismos y del mundo en que viven, permitiéndoles una verdadera educación en valores frente a la corrupción, la desigualdad extrema, la discriminación y la ignorancia.

La nueva reforma de la SEP, concentrada en el adiestramiento práctico-utilitario, atenta en contra de este tipo de formación, en un mundo cuyas tendencias principales son el productivismo que ha llevado a la destrucción de los sistemas ecológicos; la automatización y sus efectos; la inequidad; la crisis de valores y la transición hacia una nueva figura del mundo.

Por todo lo anterior, los abajo firmantes, Presidentes de Asociaciones filosóficas nacionales; directores de Facultades, Departamentos e Institutos de filosofía y humanidades, y miembros de la comunidad filosófica nacional, e internacional, nos pronunciamos, en forma enérgica, en contra de la marginación y desaparición de la filosofía como parte de la formación básica del bachillerato y solicitamos a la SEP su integración como disciplina básica. De no adoptarse esta medida, además de la grave ausencia de una formación humanística del estudiante, inevitablemente llevará a la desaparición de las carreras de filosofía en todo el país ocasionando un profundo daño a la cultura y la vida nacionales.

La comunidad filosófica nacional no está en contra de formar a personas en el más alto nivel de sus capacidades y habilidades, pero al mismo tiempo considera como absolutamente necesaria una formación filosófica para que pueda cumplirse dicho fin.

Hacemos un llamado a las Instituciones de Educación Superior de México y el mundo, a las asociaciones profesionales y a la opinión pública a sumarse a esta declaración.*Invitamos a todas las asociaciones, profesores, estudiantes y personas afines del país a adherirse a este pronunciamiento y participar, tanto en nuestros espacios electrónicos como en las acciones que llevaremos a cabo.
Página Web de “Observatorio Filosófico”:
http://observatoriofilosoficomx.blogspot.com
Blog de “Observatorio Filosófico”
http://sites.google.com/site/observatoriofilosoficomx/


Integrantes fundadores:

Ángel Alonso Salas (UNAM-FES-Acatlán y CCH Vallejo-UNAM).

Juan Carlos Ayala Barrón (Universidad Autónoma de Sinaloa y Círculo de Profesores de Filosofía).

Francisco Javier Concha Leal (Colegio de Bachilleres).

Shirley Florencia de la Campa (IEMS. Sistema Semiescolarizado e IXTLI, Asociación Mexicana de Profesores de Filosofía de Educación Media Superior).

Lucio Sergio Flores Andrade (CCH Oriente-UNAM).

Guillermo Hurtado Pérez (Instituto de Investigaciones Filosóficas-UNAM).

Amalia Xóchitl López Molina (Facultad de Filosofía y Letras-UNAM).

Raymundo Morado Estrada (IIF-UNAM y Asociación Filosófica de México).

Ausencio Pérez Olvera (IEMS. Sistema Escolarizado e IXTLI, Asociación Mexicana de Profesores de Filosofía de Educación Media Superior).

Virginia Sánchez Rivera (CCH Vallejo-UNAM y Academia Mexicana de Lógica).

José Alfredo Torres (Facultad de Contaduría-UNAM).

Gabriel Vargas Lozano (Departamento de Filosofía de la Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa).

Representantes en los Estados:

Estado de México:
Dr. Juan Monroy

Guerrero:
Alfonso Aguario (Comisión General de Reforma Universitaria UAG)

Jalisco:
Mtro. José Clemente Castañeda Valencia (Presidente de la Asociación filosófica de Guadalajara).

Puebla:
Dra. Célida Godina Herrera (Benemérita Universidad Autónoma de Puebla Maestría (coordinadora) y Colegio (docente-investigadora) de Filosofía de la Facultad de Filosofía y Letras)

Asociaciones:

Asociación Filosófica de México. Presidente: Dr. Raymundo Morado Estrada.

Círculo Mexicano de Profesores de Filosofía. Presidente: Lic. Juan Carlos Ayala Barrón

IXTLI, Asociación Mexicana de Profesores de Filosofía de Educación Media Superior. Presidente: Lic. Ausencio Pérez Olvera

Asociación Iberoamericana de Filosofía Política. Presidente: Dr. Jesús Rodríguez Zepeda

Academia Mexicana de Lógica. Vicepresidente: Mtra. Virginia Sánchez Rivera

Asociación Filosófica de Guadalajara. Presidente: Mtro. José Clemente Castañeda

Red de Escuelas y Facultades de Filosofía, Letras y Humanidades. Presidente: Mtro. Alberto Ruíz Quiróz.

Asociación de historiadores en Ciencias y Humanidades. Presidente: Dr. Alberto Saladino.

Academia Mexicana de Lógica. Presidente: Dr. José Alfredo Amor.

Frente Social por la Soberanía Popular, Zacatecas (Coordinación: Mirna E. Puch Ceballos, Efraín Arteaga Domínguez, Gregorio Sandoval Flores, Manuel Contreras Cordero, José Santos Cervantes)

Instituciones, Colegios y Seminarios:

Instituto de Investigaciones Filosóficas. Director: Dr. Guillermo Hurtado.

Posgrado en Humanidades de la UAM-I. Coordinador: Dr. Jesús Rodríguez Zepeda.

Centro de Filosofía Latinoamericana e Ibérica de la UAM-I. Responsable: Gabriel Vargas Lozano
Centro de Estudios Genealógicos para la investigación de la cultura en México y América Latina. Directora: Dra. Yolanda Angulo Parra.
Centro de estudios sociales Antonio Gramsci. Presidente: Dr. Francisco Piñón Gaytán.
Seminario de ética y bioética. Directora: Dra. Juliana González Valenzuela.
Facultad de Filosofía y Letras BUAP. Director: Dr. Alejandro Palma Castro

Coordinación de la Licenciatura a en Filosofía-UAT: Mtro. José Antonio Mateos Castro

Dirección General de Educación Media Superior-BUAP. Directora: Mtra. María del Rocío Rivera Castillo.

Academia de Filosofía de la Dirección General de Educación Media Superior -BUAP. Silvino Romero Tetzicatli

Centro Universitario de Integración Humanística

Revistas:

Revista Memoria. Director: Héctor Díaz Polanco.

Revista Dialéctica. Directores: Roberto Hernández Oramas y Gabriel Vargas Lozano.

Revista electrónica de pedagogía Odiseo. Directores: Susana López Guerra y Marcelo Flores Chávez

Revista La Lámpara de Diógenes. Director: Dr. Jesús Rodolfo Santander

Revista Metapolítica. Director: Ricardo Moreno Botello.

Periódico Síntesis: Mariano Morales.

Profesores e Investigadores de Filosofía y otras disciplinas:

Mtro. Alejandro Nava Tovar (Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa)

Alberto Saladino (Asociación de Historiadores de las Ciencias y las Humanidades)

Lic. Pedro Montalvo Piedra (Circulo Mexicano de Profesores de Filosofía)

Dr. Luis Villoro (Investigador Emérito del IIF UNAM y Premio Nacional de Filosofía, ciencias sociales e historia)

Luc Delannoy (Instituto de Neuroartes)

Dr. Alejandro Herrera Ibáñez (UNAM-Instituto de Investigaciones Filosóficas)

Dr. Roberto Hernández Oramas (BUAO y Revista Dialéctica)

Dra. Yolanda Angulo Parra (Directora General del Centro de Estudios Genealógicos para la investigación de la cultura en México y América Latina)

Dra. Juliana González Valenzuela (Profesora emérita de la Fac. de Filosofía y Letras de la UNAM).

Dr. Rodolfo Stavenhagen

Mtro. Miguel del Castillo Negrete Rovira (Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM)

Dra. Mariflor Alguilar Rivero (Fac. de F y L. UNAM)

Dra. María del Cármen Rovira (Fac. de F y L. UNAM)

Dra. María Rosa Palazón Mayoral. (IIF-UNAM)

Yelenia Cuervo Moreno (IPN, UPIITA (Unidad Interdisciplinaria en Ingenierías y Tecnologías Avanzadas) donde imparte clases de ética y técnicas de la comunicación a ingenieros en mecatrónica, telemática y biónica)

Dr. Héctor Díaz Polanco (CIESAS)

Dr. José Alfredo Amor (Fac. de Ciencias. UNAM)

Dr. Cuauhtémoc Mayorga (U. de G)

Dr. Roberto Hernández Oramas (BUAP)

Dra. Virginia Aspe Armella.

Carlos Vargas (profesor en bachillerato particular incorporado a la Dirección General de Bachillerato de la SEP )

Blanca Aranda (FES Acatlán)

Luis Martínez (UAM-I )

Dr Rodolfo Stavenhagen

Mtro. Yuri Méndez de la Paz (UAM-I )

Dr. Cuauthémoc Mayorga Madrigal (Departamento de filosofía de la Universidad de Guadalajara, Profesor en la Escuela politécnica Guadalajara, responsable del proyecto radiofónico “Charlas sobre filosofía”)

Dra. María Cristina Ríos Espinosa (Profesora en el Doctorado en Educación de la Universidad Marista)

Dra. Mariflor Aguilar Rivero (FFyL UNAM)

Dr. Germán Espino Sánchez (Facultad de Ciencias Políticas, UAQ)

Mtro David Gaytán Cabrera (FFyL UNAM y UACM)

Mtro. Ángel del Moral (Centro de Estudios Filosóficos tomás de Aquino y FFyL de la Universidad Autónoma de Guanajuato)

Dr. Carlos Ímaz Gispert (Dr. en Educación, UNAM)

Julio César Escorza (UNAM-Fac. de Ciencias Políticas y Sociales)

Dr. José Enrique González Ruiz (Universidad Autónoma de la Ciudad de México)

Ricardo Martínez Romo (Unidad Académica de filosofía Universidad Autónoma de Zacatecas)

Irazema Edith Ramírez Hernández (Escuela Normal Superior Veracruzana “Dr. Manuel Suarez Trujillo”, Xalapa, Veracruz)

Socorro Flores (BUAP)

Rafael Ángel Gómez Choreño (FFyL UNAM, Socio Investigador del Centro de Estudios Genealógicos para la Investigación de la Cultura en México y América Latina)

Maiella Martínez Jiménez (FFyL UNAM, Profesora de tiempo completo de Filosofía en colegios del Sistema Incorporado de la UNAM)

Dr. Gustavo Leyva Martínez (UAM-I)

Ana Cristina Ramírez Barreto (Facultad de Filosofía. Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo)

Elmer Palomec Cabadilla (FFy L UNAM, Asociación Cultural “Molinos de Viento” )

Blanca Estela Aranda Juárez (FESAcatlán UNAM)

Ricardo Escárcega Méndez (editor en la Universidad Iberoamericana Puebla)

Mtra. Edith Gutiérrez Cruz, (TEC de Monterrey)

Mtra. Sylvia Jaime (Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey)

Raúl Alcalá Campos (FES Acatlán UNAM)

Jeannet Ugalde Quintana (FFyL UNAM)

Laura González Flores (Instituto de Investigciones Económicas UNAM)

Carmen Arriaga Garduño (FES Acatlán)

Samael Hernández Ruiz (Asesor General del Instituto Estatal deEducación dl Estado de Oaxaca)

Armando Monsiváis Saldaña (Caricaturista y editor, Torreón, Coahuila)

Lic. Michelle Florencia (Diseñadora de la Comunicación Gráfica, UAM-A)

Lic. Manuel Ponce (Universidad America Latina, Guadalajara Jalisco)

Mtro. Renato Huarte Cuéllar (FFyL UNAM)

Lic. Fausto Eduardo ordoñez Cepeda (UNID Universidad Interamericana para el Desarrollo sede Valle de Chalco)

Dra. Lourdes Somohano Martínez (Facultad de Filosofía UAQ)

Ana E. González (FFyL UNAM)

Modesto Cervantes Sistos (Facultad de Filosofía UAQ)

Juan Nicanor Nájera Alarcón (Escuela incorporada SIUNAM)

Guadalupe García C. (Lic. en Psicología)

Lourdes Ortiz, (University of California, Santa Cruz)

Dra. Ana María Huerta (BUAP)

Juan Francisco Salamanca Montes (BUAP)

Dr. José Prats Sariol (UIA-Puebla)

Miraceti Jiménez Ugalde (Editora y Poeta)

Dra. Paulina Rivero W. (FAC. F. y L.-UNAM)

Dr. Elmer Palomec Cabadilla (FAC. F. y L.-UNAM)

Mtro. Jorge Olmos Torres (Defensor independiente de la Filosofía)

Dr. Ricardo Macip R. (BUAP)

Ricardo Yáñez (Poeta)

Minerva Margarita Villareal (Poeta)

Dr. Jaime Ornelas Delgado (CIISDER-UAT)

Mtro. Raúl Burgos Paredes (Universidad de Lund-Suecia)

Carlos Alberto Hinojosa Ortíz (Gobierno de Zacatecas)

Dra. Lizbeth Sagols Sales (Fac. Fil. Y L.-UNAM)

Dra. Jennet Ugalde Quintana (UNAM)

Mtra. Ruth Brenes Pedroza( UNAM)

Edith Gutiérrez Cruz (UNAM)

David Herce Pérez (UNAM-F.F.y L)

Martha García Amero (ICSYH-BUAP

Prof. Rafael Peña y Aguirre (Academia del Colegio de Filosofía y de la Maestría en Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras-BUAP)

Mtro. Antonio Cabezas Higareda (Academia del Colegio de Filosofía y de la Maestría en Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras-BUAP)

Dr. Jesús Rodolfo Santander Iracheta (Academia del Colegio de Filosofía y de la Maestría en Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras-BUAP)

Dr. Vicente Carrera Álvarez (Academia del Colegio de Filosofía y de la Maestría en Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras-BUAP)

Dra. María del Carmen García Aguilar (Academia del Colegio de Filosofía y de la Maestría en Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras-BUAP)

Dra. Célida Godina Herrera (Academia del Colegio de Filosofía y de la Maestría en Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras-BUAP)

Mtro. David Hernández y Álvarez (Academia del Colegio de Filosofía y de la Maestría en Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras-BUAP)

Mtra. Olimpia Juárez Núñez (Academia del Colegio de Filosofía y de la Maestría en Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras-BUAP)

Mtro. Mauricio Lugo Vázquez (Academia del Colegio de Filosofía y de la Maestría en Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras-BUAP)

Mtro. Luis Ignacio Rojas Godina (Academia del Colegio de Filosofía y de la Maestría en Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras-BUAP)

Mtro. Marcolin G. Parra (Academia del Colegio de Filosofía y de la Maestría en Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras-BUAP)

Mtra. Laura Pinto Araújo (Academia del Colegio de Filosofía y de la Maestría en Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras-BUAP)

Mtro. Nan de la Cueva Hernández (Academia del Colegio de Filosofía y de la Maestría en Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras-BUAP)

Mtra. Claudia Tame (Academia del Colegio de Filosofía y de la Maestría en Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras-BUAP)

Dr. Rodolfo Fernández y Díaz (Academia del Colegio de Filosofía y de la Maestría en Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras-BUAP)

Dr. Juan Manuel Campos Benítez (Academia del Colegio de Filosofía y de la Maestría en Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras-BUAP)

Dr. Ricardo Gibu Simabukuro (Academia del Colegio de Filosofía y de la Maestría en Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras-BUAP)

Dr. Ángel Xolocotzi Yáñez (Academia del Colegio de Filosofía y de la Maestría en Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras-BUAP)

Mtro. Antonio Cerón (Academia del Colegio de Filosofía y de la Maestría en Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras-BUAP)

Mtro. Alejandro Villanueva (Academia del Colegio de Filosofía y de la Maestría en Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras-BUAP)

Dr. Víctor Gerardo Rivas (Maestría en Estética y Arte-BUAP)

Dr. José Ramón Fabelo (Maestría en Estética y Arte-BUAP)

Mtra. Carmen Romano Rodríguez (Maestría en Educación-BUAP)

Dr. Gerardo de la Fuente (Secretario de Investigación-Fac. F.y L.-BUAP)

Dra. Marcelina Arce S. (Maestría en Estética y Arte-BUAP)

Dr. Horacio Cerutti G. (UNAM)

Dr. Juan Manuel Silva Camarena (UNAM)

Dr. Ricardo Peter Silva (BUAP)

Mtro. Iván Ruiz (BUAP)

Prof. Rafael Lechuga Aparicio (BUAP)

Silvino Romero Tetzícatl (Docente de filosofía del nivel medio superior de la BUAP, Prepa Enrique Cabrera Regional)

Itzel Mendoza Ramírez (Docente de filosofía del nivel medio superior de la BUAP, Prepa Emiliano Zapata)

Gabriel Aguilar Aguilar (Docente de filosofía del nivel medio superior de la BUAP, Prepa Emiliano Zapata)

Karla Pérez Rodríguez (Docente de filosofía del nivel medio superior de la BUAP, Prepa “2 de octubre de 1968 ”)

Rufino Montaño de la Rosa (Docente de filosofía del nivel medio superior de la BUAP, Prepa Reg. Simon Bolivar)

Inés Riezu Labiano (Docente de filosofía del nivel medio superior de la BUAP, Prepa “Benito Juárez “)

Alejandra Estevés García (Docente de filosofía del nivel medio superior de la BUAP, Prepa Enrique Cabrera Regional)

Juan josé Sosa Saucedo, (Docente de filosofía del nivel medio superior de la BUAP)

Aicela Fernandez Zamora (Docente de filosofía del nivel medio superior de la BUAP)

Susana Ramírez Mejía (Docente de filosofía del nivel medio superior de la BUAP)

Veronica Lizbeth Rodriguez Galicia (Docente de filosofía del nivel medio superior de la BUAP, Bach. Gral. Oficial San Marcos Tlacoyalco)

Victor Hugo Miaz Serrano ((Docente de filosofía del nivel medio superior de la BUAP)

César López Javier (IEMS DF)

María Teresa Bonilla (Facultad de Filosofía, BUAP)

Rosa Tafolla (Universidad de Guanajuato)

Guadalupe Castrejón (Orientador educativo SEP)

Pedro Arturo Ramos Villegas (FFyL UNAM y Academia de Filosofía, UACM)

Dr. José A. Robles García (Instituto de Investigaciones Filosóficas UNAM)

Alfonso Vázquez Salazar (FFyL UNAM)

Wblester Iturralde Suárez (UAFyL-Universidad Autónoma de Guerrero)

Dr. Jorge Velázquez Delgado (Departamento de Filosofía, UAM-I)

Gabriela Cruz Estrada (UNAM Fac. de Ciencias Políticas y Sociales)

Elena Lazos Chavero (Instituto de Investigaciones Sociales UNAM)

Edgar Camacho Martínez (IEMS-DF)

Arturo Hernández Sánchez (IEMS-DF)

Dra. Graciela Mota (Faculta de Psicología, UNAM)

Concepción Pérez García (Licenciada en Filosofía por la UNED, Suficiencia investigadora de Doctorado (Univ. de Oviedo) Profesora de Filosofía en Enseñanza Media. Responsable del sitio Web “Filomatrix” http://www.telecable.es/personales/filomatrix y autora del libro del mismo nombre)

Silvino Romero Tetzicatl (Coordinador de la Academia de Filosofía de la Dirección General de Educación Media Superior)

Alfonso Chávez Gallo (Universidad Autónoma de Aguascalientes)

Nora Cruz Valverde (IEMS-DF)

José Manuel Islas González (FES-Aragón-Pedagogía-Edo.Mex)

Bernardo Romero Vázquez (Universidad Autónoma de Querétaro)

Katya Mandoki (profesora de estética, teoría de la cultura y semiótica en la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco, donde coordina el área de Estética aplicada del Posgrado en Diseño)

María Dolores Illescas Nájera (UIA/FFy L UNAM)

Raúl Alberto Pérez González (UCM Puebla, México)

Jorge Iván Sepúlveda L. (IEMS-DF)

Mabel Dámaris Vázquez Trujillo (IEMS-DF)

Fernando Buen Abad Domínguez (Master en Filosofía Política, Licenciado en Ciencias de la Comunicación, Director de Cine egresado de la Universidad de Nueva York, Vicerrector de la Universidad Abierta de México)

Jessica Mabeck (Instituto de Investigaciones Filosóficas, UNAM)

Pedro Paz Arellano (Insituto Nacional de Antropología e Historia)

Gonzalo Villanueva Rangel (FFyL UNAM)

Alejandro H. Palacios Torres. (Teología Universidad la Salle, México D.F)

José Sandi Jiménez (IEMS-DF)

Miguel Alvarado Salinas (Escuela Preparatoria No. 2)

Ana Georgina Haro López (Ciencias políticas y Sociales, UNAM)

Lic. Héctor Manuel Vázquez González (IEMS / ENP, UNAM, P.5)

Estudiantes de Licenciatura y Posgrado:

Jorge Alberto Reyes López (Consejero Técnico de Filosofía de la FFyL-UNAM)

Rogelio Archundia Velasco (Posgrado en Filosofía FFyL UNAM)

Jorge Morales (Posgrado en Filosofía UNAM)

David Sumiacher (Posgrado en Filosofía UNAM)

Laura Pinto Araújo (Posgrado en Filosofía UNAM)

Ricardo A. Neri Vela (Posgrado en Filosofía UNAM)

Héctor Arciga Díaz (FFyL UNAM Historia)

Héctor Espinosa Fuentes (UNAM Filosofía)

Alejandra Quiroz Hernández (Representante estudiantil de la licenciatura en Filosofía de la Universidad del Claustro de Sor Juana)

Patricia Díaz Herrera (Posgrado en Filosofía UNAM)

Rafael Ibarra Contreras (Posgrado en Filosofía UNAM)

Darío Camacho Leal (FFyL UNAM)

Erika Gloria Gómez Fernández (FFyL UNAM Letras Inglesas)

Enoch Grávastas Martínez Alvarado (Facultad de Filosofía, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH)

Rosa María Guevara Díaz de León (Facultad de Lenguas y Letras,UAQ)

Rafael Fuentes (FFyL UNAM Filosofía)

Mónica Fuentes (Facultad de Filosofía, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH)

Edgar Eduardo Cano Castillo (Filosofía UAM-I)

Rogelio Alonso Laguna García (FFyL UNAM)

Victor Manuel Carrera Camacho (Filosofía UAM-I)

Claudia Cerón Pesina (FFyL UNAM )

Rita Santoyo Venegas (BUAP)

Emilia Morales (FFyL UNAM)

Laura Alicia Soto (FFyL UNAM Filosofía)

Aliosha Barranco López (FFyL UNAM Filosofía)

Ruy Sánchez Rodríguez (FFyL UNAM Filosofía)

Ricardo Murillo Pérez (FFyL UNAM Filosofía)

Eleonora Rubio Ruiz (FFyL UNAM Filosofía)

Esteban Govea (FFyL UNAM Filosofía)

Adolfo Ochoa (FFyL UNAM Filosofía)
Fausto Alzati Fernandez

Julio César Medina Hernández

Oswaldo Andrade (FFyL Pedagogía UNAM)

Aurelia Cortés (FFyL Letras Hispánicas UNAM)

Ana Carolina Zarate Vega (FFyL UNAM Filosofía)

Pedro Contró (Posgrado en Filosofía de la Ciencia UNAM)

Edgar Eduardo Cano Castillo (Filosofía UAM-I)

Victor Lenin Campos Flores (Posgrado en Estudios filosóficos, U de G)

Adriana de la Rosa (Artes, Universidad Autónoma de Oaxaca)

Antonio Eric Marín Ramírez (Filosofía BUAP)

José Ricardo Sánchez Boudoin (Filosofía BUAP -actualmente estudiante Erasmus Mundus, master, Francia)

Drusila Torres (Lic. Filosofía, FFyL UNAM)

Ana Laura Soto (FFyL UNAM Filosofía)

Eloy Arce (FES-Zaragoza)

David Antonio Pérez Nava (FFYL-UNAM)

David Bernal Michelena (Facultad de Ingeniería, Ingeniería en Electrónica, UNAM)

Diego J. Flores Olmedo (FFyL UNAM Filosofía)

Carlos Montalvo Martínez (FFyL UNAM Filosofía)

Karol V. S. Medina (FFyL UNAM Filosofía)

Hilda Valdés (FFyL UNAM Filosofía)

Istlalick Noemí Avilés Corona (Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH)

Roberto Israel Rodríguez Soriano (Posgrado en Filosofía UNAM)

Víctor Manuel Contreras Toledo (Maestria en Lit.Mexicana BUAP)

Juan Manuel Esparza Ramírez (FES Acatlán)

Moisés Jesús Torres Gómez (UAM-I Filosofía)

Sasha Jair Espinosa de Alba (FFyL UNAM Filosofía)

Miguel Mandujano Estrada (UVAQ, Morelia, Mich. (En estancia en UB, Barcelona, Esp.)

Leticia González Salas (Posgrado en Filosofía UNAM)

Fernando Godinez Morales (FFyL UNAM Filosofía)

Gisela Escalera Huacuja (FFyL UNAM Filosofía)

Victor Juan Ruiz Flores (Posgrado en Filosofía Polítca UAM-I)

Felipe Fernando Pineda Mireles (FFyL UNAM Filosofía)

Erandi Villavicencio Rodríguez (Posgrado en Filosofía Polítca UAM-I)

Elsa Mendieta Parra (BUAP Filosofía)

Adriana Mendieta Parra (BUAP Filosofía)

Pavel Maldonado (BUAP Filosofía)

Abraham Osvaldo (FFyL UNAM Filosofía)

Maribel González Gómez (Posgrado en Filosofía Polítca UAM-I)

María Teresa Martínez Guerrero (Posgrado en Filosofía Polítca UAM-I)

Manuel Martínez Márquez (FFyL UNAM Filosofía)

Erika Tellez Mora (Posgrado en Filosofía UNAM)

José Hernández Valadez (UAM-I Filosofía)

Fernando Almaraz Martínez (FFyL UNAM Filosofía)

Ernesto García Castro (U de Guanajuato)

Mariana Ortiz Albo (ENAP UNAM)

Adhesiones del Exterior:

Mauricio Langon. Uruguay (Profesor de Filosofía, Investigador en el Instituto de Perfeccionamiento y Estudios Superiores de la Administración Nacional de Educación Pública, Ex Inspector Nacional de Filosofía; ex profesor de la Universidad de la República y del Instituto de Profesores Artigas. Ex presidente de AFU)

José Juan Sáinz Luna, Madrid, España.

Alberto Robles, Washington DC.

Sandra Tejera. Uruguay, (Docente en EMS y miembro de la Asociación Filosófica de Uruguay)

Mtro. Jesús Manuel Ramírez Escobar Argentina (Universidad de Buenos Aires)

Dionel Edmundo Filipigh, Argentina (Universidad Nacional de Formosa)

María Isabel Flisfisch, Chile (Facultad de Filosofía y Humanidades, Universidad de Chile)

Fabio Moncada Pinzón, Colombia (Ibagué, Tolima)

María Isabel Flisfisch Fernández, Chile (Directora Académica de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile. Ex Decana de dicha Facultad. Senadora Académica de la Universidad de Chile. Profesora de Lenguas Clásicas del Departamento de Filosofía de la Universidad de Chile).

Olga Grau Duhart, Chile (Profesora de Filosofía para Niños y Filosofía de la Educación en el Departamento de Filosofía de la Universidad de Chile, y Directora del Centro de Estudios de Género y Cultura en América Latina de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile).

Carla Cordua Sommer, Chile (Directora de la Revista de Filosofía de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile)

Cristóbal Holzapfel Ossa, Chile (Profesor de Metafísica y de Antropología Filosófica del Departamento de Filosofía de la Universidad de Chile)

Eduardo Carrasco Pirard, Chile (Profesor de Introducción a la Filosofía y de Teoría del Arte del Departamento de Filosofía de la Universidad de Chile)

Guido Vallejos Oportot, Chile (Profesor de Filosofía Analítica del Departamento de Filosofía de la Universidad de Chile, Director del Centro de Estudios Cognitivos de la Universidad de Chile)

Humberto Giannini Íñiguez, Chile (Profesor y Ex Director del Departamento de Filosofía de la Universidad de Chile; obtuvo el Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales de Chile. Titular de la Cátedra UNESCO de Filosofía de Chile)

Jorge Acevedo Guerra, Chile (Profesor de Filosofía Contemporánea y Ex Director del Departamento de Filosofía de la Universidad de Chile)

Marcos García de la Huerta Izquierdo, Chile (Profesor de Filosofía Política del Departamento de Filosofía de la Universidad de Chile)

Pamela Chávez Aguilar, Chile (Departamento de Filosofía y al Centro de Estudios de Ética Aplicada de la Universidad de Chile)

María José López Merino, Chile (Departamento de Filosofía y al Centro de Estudios de Ética Aplicada de la Universidad de Chile)

Sandra Baquedano Jer, Chile (Departamento de Filosofía y al Centro de Estudios de Ética Aplicada de la Universidad de Chile)

Ernesto Águila Z. Chile (Departamento de Filosofía y al Centro de Estudios de Ética Aplicada de la Universidad de Chile)

Dr. Jorge Acevedo Guerra, Chile (Universidad de Chile)

Lic. Alicia Segal, Argentina (Coordinadora de la Olimpiada de Filosofía, Argentina)

Guillermo Hoyos Vásquez, Colombia (DIrector del Instituto PENSAR, Universidad Javeriana, Bogotá, Colombia)

Wilbert Tapía Meza, Perú (Sitio WEB de Didáctica de la Filosofía: www.elistas.net/lista/didactifilosofica)

Mtro. Jaime Villanueva Barreto, Perú (Universidad del Perú)

Dr. Walter Omar Koha, Brasil (Universidade do Estado do Rio de Janeiro)

Cristóbal Holzapfel Ossa, Chile (Universidad de Chile)

Eduardo Carrasco Pirard, Chile (Universidad de Chile)

Guido Vallejos Oportot, Chile (Universidad de Chile)

Pamela Chávez Aguilar, Chile (Universidad de Chile)

María José López Merino, Chile (Universidad de Chile)

Claudia Gutiérrez, Chile (Universidad de Chile)

Gonzalo Díaz Letelier, Chile (Profesor en la Facultad de Filosofía y Humanidades, Universidad de Chile)

Mirtha González, Argentina (Universidad Nacional del Nordeste-Argentina)

Eusebio Nájera Martínez, Chile (Universidad de Chile)

Emilce E. López, Argentina (Universidad Nacional de La Plata)

Daniel Gutiérrez, Argentina (Universidad de Buenos Aires)

Leandro Lusardi, Buenos Aires, Argentina.

Laura Galazzi, Argentina(Facultad de Filosofía, Universidad de Buenos Aires)

Circulo de Fenomenología y Hermenéutica, Santa Fé-Paraná, Argentina.

Dr. Aníbal Fornari, Argentina (Investigador CONICET – Argentina – Presidente del Círculo de Fenomenología y Hermenéutica de Santa Fe-Paraná – Director del Doctorado en Filosofía de la Univ. Católica de Santa Fe – Prof. de la Fac. de Cias. Juríficas y Soc.les de la Universidad Nacional del Litoral)

Favio Guglielmi, Argentina (UNNE Resistencia, Chaco, Argentina)

Octavio Obando Morán, Perú (Universidad de Ciencias y Humanidades)

Daniel von Matuschka, Argentina (Director del Departamento de Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo – Mendoza, Argentina)

Alejandra Ciriza, Argentina (investigadora del CONICET, Argentina)

Jaime Villanueva Barreto, Perú (Universidad Nacional Mayor de San Marcos-Perú)

Estudiantes de Nivel Medio Superior:

Jesús Javier Alonso torres (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Bricia Álvarez González (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Karen Andrade Rodríguez (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Lizbeth jhoanna Arizpe Hernández (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Cristian Montserrat Báez Juárez (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Ana Karen Blanco Cauch (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Araceli Castillo Pérez (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Maria Mercedes Chávez López (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Jesús Marlon Díaz olmos (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Yuridia lizette García González (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Rafael Gordillo Miron (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Rafael Guzman López (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Dulce Yareli Hernández Rojas (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Maria Paulina Hernández Trujillo (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

América Jiménez Anaya (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Lina Jiménez Flores (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Ana Miriam Juárez León (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Eric Fernando Lima Flores (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Zugeace López Pérez (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Ana Cristina Mariscal Vega (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Raquel Martínez Fuentes (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Adriana Martínez Martínez (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Enedina Virginia Mauricio Velásquez (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Maria de la Luz Mendoza Osorio (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Yolanda Gabriela Morales García (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Samanta Orea Martínez (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Rubén Orea Méndez (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Lucero Ortiz Lara (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Marisol Oyarzabal González (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Leydi Peña Lezama(Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Silvia Lizbeth Román Alducin (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Oscar Rodríguez Machorro (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Maricruz Román Rodríguez (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Julio Cesar Sánchez Ramírez (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Yoselin Silva Romero Guadalupe (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Adriana Téllez Velásquez (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Dayami Uribe Jiménez (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Alan Jesús Velásquez Morales (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Oscar Vázquez Ibáñez (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Lizeth López Robles (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Yareli Flores Flores (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Guadalupe Araceli Jiménez Muñoz (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Cristal González Rodríguez (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Santiago Antonio Zumaya Vera (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Jesús Alberto Ruiz Espinosa (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Maria del Carmen Hernández Martínez (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Bryna Aileen Roman Rodríguez (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Esteban Hernández Torres (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Anahi Robles García (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Xóchitl Juárez Vázquez (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Maria Cristian Leon Méndez (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Zuleima Navarro Ramírez (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Nancy Monterrosas Andrade (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Rojas López Guillermo (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

José Raúl Bernardo González (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

José luis Huerta López (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Santiago Antonio Zumaya Vera (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Xochilt Juárez Vázquez (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Blanca Maritza Espindola (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Maricruz Padua Peralta (Preparatoria Regional de Tecamachalco)

Eblin de la Campa Zúñiga (Madre de familia, Distrito Federal)

Rosalva (Col. de Bachilleres, Pl. 12)

Hector Joel Cardoso Mejía (Distrito Federal)

*Invitamos a todas las asociaciones, profesores, estudiantes y personas afines del país a adherirse a este pronunciamiento y participar, tanto en nuestros espacios electrónicos como en las acciones que llevaremos a cabo.
Página Web de “Observatorio Filosófico”:
http://observatoriofilosoficomx.blogspot.com
Blog de “Observatorio Filosófico”
http://sites.google.com/site/observatoriofilosoficomx/

(PRONUNCIAMIENTO tomado de la página de Filosofía y Letras de la UNAM)

Nota (La Jornada)


El blanco del miedo

noviembre 3, 2008

Por: David Barrios Rodríguez

Los funerales de Oscar Panizza/George Grosz

Los funerales de Oscar Panizza/George Grosz

Artículo publicado originalmete en:

Metate Periódico de la Facultad de Filosofía y Letras UNAM


Esta no es la primera vez, en los últimos once años se han realizado, con mayor o menor concurrencia, cuatro manifestaciones con la demanda del combate a la “inseguridad”.

La movilización es una reedición de las anteriores y en particular de la de 2004. La convocatoria se realiza a partir de sucesos específicos que posibilitan un caldo primigenio mediático. Las televisoras, la mayor parte de los periódicos y las radiodifusoras colocan en el centro de la agenda la delincuencia. Aparecen en todos los medios, a todas horas, testimonios de asaltos, extorsiones y secuestros. A esto se suma la corrupción de los cuerpos policíacos y los ministerios públicos. Aunque todo esto forma parte de la cotidianidad de millones de personas, la exposición mediática refuerza la experiencia de impotencia de la población; sin embargo se trata de dos cuestiones distintas que, anudadas, ponen en funcionamiento la idea de desorden que es imprescindible para la emergencia del discurso de la “mano dura”.

A pesar de esta similitud y de que existe continuidad en la manera de plantear la demanda, el contexto del país ha cambiado sustancialmente. Recién llegado a la Presidencia de la República, Felipe Calderón lanzó una campaña de seguridad pública denominada “Limpiemos México”. Ésta tuvo como eje, el combate al crimen organizado a partir de la militarización de buena parte del país. La retórica y las promesas de guerra con que se estableció esta desafortunada estrategia, nos han situado en el periodo histórico contemporáneo más parecido a una confrontación bélica. La fragmentación de los carteles de narcotraficantes sumada a esta renovada “Cruzada”[1] ha colocado a segmentos de la población en el centro de un fuego múltiple en el que las víctimas se cuentan por miles. En la totalidad del país se ha reconfigurado el lenguaje de la violencia, se han incorporado palabras como levantones, decapitados y ejecuciones a las conversaciones cotidianas.

Esto desde luego, trastoca cualquier noción preexistente sobre seguridad pública. El que la violencia se haya desatado de la manera en que lo ha hecho en conjunción con el discurso que se difunde en los medios de comunicación, tiende a diluir las fronteras entre la criminalidad que procede de la desigualdad creciente en el país y aquella que sólo existe a través del amparo del poder económico y de la corrupción del Estado.

El resultado de esto es la emergencia de un miedo crecientemente abstracto y difuso que no puede ser procesado socialmente y que se basa en la idea de que “nadie está a salvo”. A cambio de esto, la construcción mediática de una lucha contra la delincuencia lanzada por Felipe Calderón, hace recordar el recurso de las cifras en el mundo orwelliano de 1984. En lugar de hacer alusión a la producción de zapatos o abrigos en el mundo totalitario; nuestras sutiles telepantallas nos hablan de la detención de tropecientos delincuentes, o el decomiso de “N” cantidad de cocaína.

Así, en medio de un clima de terror, apareció el acontecimiento que daría pie a la convocatoria para la movilización. Efectivamente, Iluminemos México, el “movimiento de expresión ciudadana”[2] que se encargó de organizar la marcha; surgió de manera expresa a raíz del hallazgo del cuerpo de Fernando Martí, hijo del empresario Alejandro Martí. El muchacho de catorce años había sido asesinado semanas antes, después de la negociación de su liberación, habiendo sido víctima de un secuestro extorsivo. Como ha ocurrido en otros casos, las características del crimen, sumado al hecho de que el rescate había sido oportunamente pagado, hicieron del acontecimiento especialmente impactante para la sociedad.[3]

Por su parte, los otros dos referentes de este tipo de movilizaciones, México Unido Contra la Delincuencia y el Consejo Ciudadano de Seguridad Pública y Justicia Penal, tuvieron un papel más bien discreto, muy diferente al de las anteriores movilizaciones. Pensamos que esto tiene que ver con dos posibilidades que pueden estar relacionadas entre sí. Por un lado, las movilizaciones anteriores, en particular la de 2004, fueron vinculadas con sectores de la ultraderecha y en especial con la organización secreta conocida como “El Yunque”; por el otro, la efectividad de las movilizaciones y de las propias agrupaciones ciudadanas, ha sido raquítica. De modo que una hipótesis es que se haya visto necesaria la creación de una organización diferente, al menos nominalmente, para dar un renovado impulso a la demanda. De cualquier modo, al igual que en las ocasiones anteriores, la organización convocante propuso una agenda de trabajo con distintas instancias de gobierno a partir de la prueba de fuerza que constituye una marcha de este tipo. Es lo que les permite, en última instancia, ser acreedores de cierta representación ciudadana, cosa por cierto, altamente cuestionable.

De éste modo, el 30 de agosto pasado, una gran marcha de blanco llegó al Centro Histórico de la Ciudad de México que tan afanosamente, la alianza de gobiernos capitalinos con Carlos Slim les ha construido.

Para alguien que ha asistido a decenas de marchas, como el que esto escribe, la movilización resultó una experiencia sui generis. Por un lado y aunque me lo habían advertido, el componente social era impactante. No pude evitar pensar que no es común ver a tanta gente como la que estaba en la marcha, recorriendo las calles. Y creo que algunos de ellos experimentaban cosas similares al subirse al metro, en la forma de caminar, en la manera de observar y en general, en el modo de desenvolverse en una manifestación.

Por cierto, la marcha fue todo menos silenciosa. Se trataba más bien de una catarsis alentada quizá por la novedad que representa un acto de este tipo para quienes por primera vez acuden. Sobre todo porque no hay, en sentido estricto, aspectos programáticos. Tampoco hubo oradores en la plaza, tan sólo puntos de salida, llegada y un espacio por llenar.

Otro elemento es que aunque no existe una representación definida, e incluso no hay “una” vanguardia de los contingentes, las víctimas famosas de la inseguridad adoptan un papel protagónico. Sobre todo Alejandro Martí quien aunque no logra marchar por el asedio de los medios, se convierte en el demiurgo del miedo, dotando a la movilización de una consigna que se generaliza y recorre los miles de cuerpos que avanzan hacia el Zócalo: Si no pueden, renuncien¡

La valla de policías que se angosta conforme los pocos contingentes y los muchos individuos avanzan por Madero, hacen aflorar contrastes que llaman poderosamente mi atención. Porque sí, no era del todo, pero sí era, diferente el color de la piel, el cabello, la ropa, la vida de las personas.

La llegada al Zócalo desordenada, se da por diferentes calles. Aunque mucha gente simplemente se retira al llegar, para las 20:30, la plaza y sus alrededores están completamente llenos para llevar a cabo el “ritual de la unidad”: cantar el himno nacional. Apenas termina el cántico cuando la plancha comienza a despejarse. Entonces se da el duelo de gritos y consignas entre los partidarios de distintas versiones de la “mano dura”. Calderonistas y Ebradoristas se exigen entre sí las respectivas renuncias de sus paladines.

Mucho más de lo imaginado por el que esto escribe, la demanda por la pena de muerte a secuestradores y otro tipo de delitos, es amplísima en la movilización. Esto se vuelve más evidente ya con el Zócalo semivacío. Son muchos los que portan pancartas, pero son más los que contagiados por el miedo, al ser interrogados contemplan la pena capital como una necesidad.

De éste modo se inocula el miedo, poco a poco, cediendo otro más, restando a las libertades, tolerando retenes en las calles, operativos en el metro y el pesero. Haciendo normal el Estado de excepción.


[1] Durante los últimos tres sexenios este tipo de campañas se han vuelto cíclicas. Desde Ernesto Zedillo, pasando por Vicente Fox y ahora con Felipe Calderón suman ya cuatro Cruzadas contra la delincuencia. De igual modo los cónclaves sobre seguridad pública conforman a estas alturas una saga de varios capítulos, con la participación de distintas instancias de gobierno y de organizaciones “ciudadanas”.

[2] Esta es la manera como se definen en la se página electrónica de la agrupación. En ésta, figuran ciudadanos pertenecientes a la Canacintra, la Unión de Padres de Familia, el Movimiento Pro Vecino, El Club Rotarios de México, Sociedad en Movimiento, o la Asociación de Industriales de Tlalnepantla, por citar sólo algunos. Disponible en la página electrónica www.iluminemosmexico.org.mx

[3] Tampoco se debe desdeñar el papel que tuvo la relación entre miembros del duopolio televisivo y Alejandro Martí, quienes dieron amplísimos espacios de difusión a la nota, cosa que difícilmente sucede con la mayoría de los ciudadanos de este país.


1968-2008: Las impugnaciones generacionales

noviembre 3, 2008

Por: David Barrios Rodríguez

Saturno devorando a sus hijos/Goya

Saturno devorando a sus hijos/Goya


Artículo publicado originalmente en:

Palabras Pendientes nº 8 “Sobre los 40 años del 68”


Era predecible que, después de 40 años, los acontecimientos de 1968 fueran integrados a la agenda de lo que mediática e institucionalmente debe ser recordado. En ese sentido, no sorprende que el legado de la generación que participó en el 1968 aparezca diluido en el discurso gubernamental, siendo presentado como el slogan de un producto conocido como “La Apertura Democrática de México” (así, con mayúsculas).

Esta situación supone la asimilación del 68 a la tradición historiográfica hegemónica en México, cuya principal característica es hacer compatibles aquellos antagonismos que con poco esfuerzo se hacen evidentes. Por esa vía, la inercia interpretativa asume que las protestas estudiantiles culminaron en la “normalización democrática”, basada en la alternancia en el poder; condenando al olvido las luchas que, desde distintos frentes y con diferentes métodos, se dieron en el campo y la ciudad con el objetivo de derrocar a la dictadura institucionalizada del PRI.[1]

De cualquier manera, aunque de momento el 68 también esté incorporado al “frenesí de liturgias históricas”[2], creemos que vale la pena establecer algunas consideraciones sobre el contexto de aquellos años y reflexionar sobre la herencia que nos han dejado.


I


“La Revolución estará mejor en las manos de todos

que en las manos de los partidos.”

(Ernesto y los incendiarios de la calle Gay-Lussac) La Sorbona, 1968

Existen un par de ideas bastante difundidas respecto a 1968 que se presentan como una contradicción de manera inmediata. Por un lado se hace referencia a este año como una movilización de carácter mundial, replicada en ciudades como París, Praga, México, Nueva York, Chicago, etc. Por el otro, suele ser visto como un proceso más o menos espontáneo. Esto merece algunas consideraciones.

El 68 abreva de distintos procesos que, para un análisis más cuidadoso, deben ser revisados caso por caso; sin embargo, también existen otros que de manera más general son compartidos. Uno muy importante son las luchas por la descolonización que tuvieron lugar en Asia y África, principalmente. En Estados Unidos, otra vertiente la encontramos en la lucha por los derechos civiles, encabezada por Martín Luther King, y en las protestas contra la guerra en Vietnam. Mención aparte merece la Revolución Cubana, que en los años posteriores al 1959 lanzó a miles de jóvenes latinoamericanos a “crear” las condiciones subjetivas a las montañas y llanos del Continente.

En países como Estados Unidos o Francia, estas luchas alentaron una crítica social inesperada en el contexto de los “años dorados del capitalismo”, que van de la segunda posguerra, hasta el año de 1973 con la crisis de los precios del petróleo.[3] Sin embargo, como señala el entonces militante francés sesentayochero, Daniel Bensaid, la juventud que no aceptaba el orden capitalista duda en identificarse con el movimiento obrero internacional, descuartizado por la crisis del estalinismo.[4] Por el contrario, los jóvenes militantes de los países europeos y de Estados Unidos, encuentran en el “tercer mundo”, en sus dirigentes y sus teóricos, la actualización de un marxismo que ya era moda juzgar superado.[5] Ejemplos de ello son el Guevarismo, el Fanonismo, el Maoísmo y un largo etcétera.

Pero aun con la aportación de estas expresiones revolucionarias, el espacio para la acción política estaba, en términos generales, acotada a tres grandes vertientes: los partidos Socialdemócratas de occidente; los Partidos Comunistas, y los ya señalados Movimientos de Liberación Nacional en el “tercer mundo”. El año 68, en ciertos contextos, puede ser entendido no sólo como una impugnación al orden capitalista mundial, sino también como una rebelión contra la tradición de la izquierda histórica, basada en 40 años de expresiones de culto a la personalidad del líder y a la solemnidad militante.[6] Es en parte por esto que las revueltas de aquella época, abiertas en todos los frentes del mundo bipolar, tuvieron un marcado acento antiautoritario e incluso festivo.

Pero además existe un cambio programático en cuanto a la manera de plantear y concebir las demandas políticas. En efecto, la antigua fijación de la toma del poder comenzó a ser cuestionada en tanto objetivo primordial de las organizaciones políticas. Esto tuvo que ver con el hecho de que, a nivel mundial, existían diversas experiencias de movimientos populares y partidos de izquierda que, luego de llegar al poder, no lograban resolver la cuestión de la hegemonía mundial del capitalismo; pero que, sobre todo, no conseguían mejorar las condiciones de vida de la población.[7] De igual manera, también el proyecto de la planificación estatal para lograr el desarrollo industrial, constituido como paradigma a nivel mundial, comenzaba a ser desestimado; el 68 “sembró la duda ideológica, erosionó la fe”[8]

Con ello también perdió centralidad, o mejor dicho univocidad, el rol de liderazgo del proletariado industrial. A partir de 1968 se comienza a perfilar la existencia de movimientos sociales de “minorías” (mujeres, ecologistas, homosexuales, pueblos “originarios” y, de nuevo, un larguísimo etcétera), que no estaban dispuestas a esperar la consecución del objetivo primario (la toma del poder estatal) para reivindicar sus demandas particulares. Por esa parte, el 68 es un parteaguas en el inicio del reconocimiento de la multiplicidad de sujetos que hacen la historia.

Otra de las grandes aportaciones de este proceso, es el ejercicio masivo de formas de participación que cuestionaban el orden establecido. La centralidad de la asamblea como espacio verdaderamente democrático para la toma de decisiones, y la creciente participación de las mujeres en todos los ámbitos de la vida pública, constituyen la denuncia del autoritarismo de la democracia representativa y del conservadurismo social imperante, respectivamente.


II


Imannuel Wallerstein es uno de los pensadores que ha caracterizado al 68 como una revolución mundial, y sobre ésta afirmaba, hace algunos años, que: “(…)incluso en el caso de que los estados sufrieran u operasen una regresión radical del ideario heredado del 1968, los movimientos antisistémicos no serían jamás capaces de hacerlo (porque de hacerlo perderían con ello su legitimidad).”[9] Consideramos que ambas cosas han ocurrido, y que esto ha sido posible gracias a la participación activa de algunas personas que en el pasado se sumaron al ideario del 68; ya fuese desde la militancia política o simplemente como partícipes del ambiente de época en lo cultural.

Así, el último tercio del siglo XX nos ha mostrado una dialéctica inesperada e inquietante de este movimiento que sacudió al mundo hace cuarenta años. La reconversión de algunos de los actores emblemáticos de esa época en personajes integrados al establishment y a las jerarquías que detentan el poder político-económico, artístico, cultural, académico o científico, constituyen una prueba de esto; y han contribuido a la aparición de distintos tipos de crítica generacional expresadas en los mismos ámbitos.

Para entender esto, creemos importante introducir dos elementos que tal vez ayuden a explicar parte de este proceso. Por un lado, la generación del 68 sufrió durísimos golpes en lo relativo al elemento ideológico-moral, siendo el final del socialismo real el principal de ellos.[10] La caída del bloque socialista en la forma como ocurrió, en combinación con la emergencia de China como el paraíso de la superexplotación y la connivencia del capital financiero con la estructura del Partido Comunista, son acontecimientos que pueden desmoralizar a cualquiera. Como sabemos, en el caso de México, el proceso de la legalización de la izquierda produjo división, frustración y desencanto. Y es que mientras sectores importantes de la generación del 68 ingresaban en la órbita de lo que parecía ser una versión mexicana de las transiciones pactadas, el Estado mexicano seguía reprimiendo duramente a movimientos populares que se oponían a los mecanismos de institucionalización del conflicto.

Por otro lado, existe una interpretación que resulta al menos sugerente, y que tiene que ver con la reducción del ideario programático del 68. Desde esta perspectiva, algunos de los principios constituyentes de la lucha del 68 resultaron ser, años después, altamente compatibles, a partir de su deformación, con el ideario neoliberal. Como señala el pensador norteamericano David Harvey: “Todo movimiento político que sostenga que las libertades individuales son sacrosantas es vulnerable a ser incorporado el redil neoliberal […] (Los participantes del 68) demandaban libertad frente a los constreñimientos paternos, educativos, corporativos, burocráticos y estatales.”[11]

Lo que logró escindir la retórica neoliberal fue justamente el principio de libertad individual, tan ansiada por estas generaciones, de la noción de justicia social. Esto ocurre, de acuerdo con Harvey, porque ambas nociones no son del todo homologables; la búsqueda de la justicia social presupone vínculos de solidaridad social y una disposición a sumergir las carencias, necesidades y deseos individuales en la causa de una lucha algo más general por la igualdad social. A cambio de ello, el neoliberalismo ofrece una visión de libertad individual que diversifica el consumo, los estilos de vida, los modos de expresión, y una amplia gama de prácticas culturales.[12]


III


No podemos omitir los casos de muchos miembros de la generación del 68 que siguieron participando en distintas luchas, alimentando el proceso de construcción de alternativas en los momentos más críticos de la hegemonía del consenso neoliberal. Sin embargo, en términos generales, estos casos son la excepción. Por el contrario, la participación de los coetáneos al 68 en la construcción del mundo tal y como hoy lo conocemos, es irrebatible. Por supuesto esto ha ocurrido de distintas formas. Desde la simple indiferencia y el desencanto que proliferan en lo cotidiano, a la incorporación masiva a las jerarquías institucionales o empresariales. Otros, los más execrables entre todos, operando de lleno como think thanks del proceso.

Seguir puntualmente el recorrido de estas transformaciones exhibiría muchas contradicciones que se plantean en los contenidos políticos, culturales, ideológicos, etc. Sin embargo, una operación más inmediata consiste en observar que esta visión liberal utópica, sólo se ha podido sostener mediante la fuerza, la violencia y el autoritarismo.[13] Creemos que en ello reside el aspecto más cuestionable de la complicidad de esta generación con el sistema de exclusión, despojo y explotación que hemos heredado. Más allá de lo discursivo, el neoliberalismo se presenta como un conjunto de políticas económicas que contradicen en los hechos la esencia de los ideales que alentaron las revueltas estudiantiles de los años sesenta.

Ahora somos espectadores de la herencia cultural de aquellos años, pero en clave neoliberal. Y es que desprovista ya del carácter colectivo, contestatario y festivo, su manifestación actual supone el cultivo de la nostalgia a partir de rituales generacionales reducidos a su valor de intercambio en el plano de su incorporación al mercado.

Finalmente, pensamos que la simple condena no contribuye a explicar nada. Realizar una desmitificación de la generación del 68, puede ser un ejercicio saludable para el movimiento estudiantil y para otras luchas tocadas por la impronta de esa memoria. Tratar de entender estos procesos, tal vez nos permita imaginar un otro mundo posible. Así como el pasado y los legados suelen ser ambiguos, creemos que está en las nuevas generaciones la capacidad de seleccionar qué de ese pasado es valioso y útil para la actualización y resignificación de sus contenidos; que no sólo no han perdido vigencia, sino que ahora, en el 2008, se vuelven más urgentes.


[1] Refuerza además el velo de impunidad que cubre a la historia reciente de nuestro país. La hipocresía del Estado mexicano en relación a los Derechos Humanos es de larga data. Sin embargo, durante los procesos dictatoriales en el Cono Sur y las guerras internas en varios países de la región, México acogió a miles de perseguidos políticos. El correlato hacia el interior han sido y siguen siendo, las prácticas sistemáticas de represión como la tortura, la desaparición forzosa o el encarcelamiento de la disidencia.

[2] Denominadas así por Jean Claude Guillebaund en La Trahison des Lumiéres, citado en Tzvetan Todorov, Los abusos de la memoria, Paidós, Barcelona, 2000, p. 50

[3] Esto constituye uno de los principales motivos de conflicto generacional entre los jóvenes del 68 y sus padres o abuelos. Desde la perspectiva de los que vivieron el periodo anterior, con el recuerdo de la crisis económica de 1929; el período de las guerras mundiales; o para el caso de México, incluso la Revolución, no cabía la menor duda de que se vivían tiempos mejores que en el pasado. Se trata además del periodo histórico en el que de manera acelerada, a nivel mundial, la densidad de población en el campo comienza a declinar en términos absolutos para ceder su lugar a las urbes.

[4] Daniel Bensaid, Henri Weber, Mayo 68, Un ensayo general, Era, México 1969 p. 21.

[5] op. cit. p. 22.

[6] En México podemos pensar en el curso que había seguido la creación de grandes centrales de trabajadores completamente dóciles al partido de Estado. Aun con ello, el movimiento ferrocarrilero de 1958, el movimiento de los médicos en 1961 y los movimientos armados que surgían en el norte del país y en el estado de Guerrero, eran prueba del descontento con la estructura del Estado y de la búsqueda de nuevas formas de participación política al margen de éste.

[7] El mismo caso de México, por más extraño que pueda parecer ahora, da cuenta de ello. El partido que había surgido de la primera revolución del siglo XX, el PRI, resultaba ya del todo obsoleto y representaba la gran traición del proceso del que se vanagloriaba haber emergido.

[8] Imannuel Wallerstein; Después del liberalismo, Siglo XXI editores, México, 2001.

[9] Immanuel Wallerstein, Geopolitics and geoculture:essays on the changingworld system, Maison des Sciences de l´Homme and Cambridge University Press, 1991, p. 75.

[10] Además de la inoculación de la idea del pensamiento único y del “fin de la historia”; asistimos a un proceso de edulcoración del proceso de la URSS que raya en la mofa. Por ejemplo la aparición de la Doctrina Sinatra, con la que Gorbachov daba por terminada la intervención soviética en la órbita de los países socialistas (Doctrina Breshnev), dejando a cada país actuar de acuerdo a su manera. Otro elemento chocante es la conversión de miembros del PCUS en magnates gracias a la privatización de todos los medios de producción y de los recursos anteriormente administrados por el Estado Soviético.

[11] David Harvey, Breve historia del neoliberalismo, Akal, Madrid, 2007 p. 49.

[12] op. cit. p.50.

[13] D. Harvey, op. cit. p. 42.


Revistas y redes intelectuales en América Latina

octubre 14, 2008

En el Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC) se llevó a cabo los días 14 y 15 de octubre de 2008 este coloquio donde se analizó el papel de las revistas culturales y literarias. Aquí te proporcionamos el audio de algunas de ellas.

Mesa 1: Hombres insignes, revistas ilustres (moderó: Mina Navarro)

Andrés Kozel – La revista Humanismo
Kozel describe “el descubrimiento de un tema” en la revista de Raúl Roa que resulta no ser la revista de Raúl Roa hasta años después de su fundación. Explica las redes de intelectuales a su alrededor y su relación con los cambios en ella.

Mario Oliva – La revista Repertorio Americano
Oliva se pregunta, a partir de un esquema derivado de la Economía Política cómo un sólo hombre pudo financiar, editar y circular esta revista quincenal de 1181 números.

Liliana Weinberg – La revista Cuadernos Americanos
Un recorrido por las redes intelectuales alrededor de esta importante revista (que Weinberg introduce con una bonita anécdota personal, como es su estilo), sus inicios, motivaciones y objetivos.

Sesión de preguntas

Mesa 2: Las revistas como fuentes para el estudio de la historia (moderó: Alejandra González)

Paola Ugalde – Arte y letras
En los inicios del siglo XX, la clase media encontró en esta revista una guía y reflejo de sus valores estéticos y morales. Esto y más.

Iván Gómez – Crisol y el PNR
Gómez encuentra que la revista Crisol fue ideal para afincar el nuevo régimen del PNR. Y lo argumenta bien.

María del Rocío García – La presencia de América Latina en El Maestro
García describe y explica el contenido y objetivos políticos de esta publicación oficial de los veintes.

Sesión de preguntas

Mesa 3: De la militancia cultural a la política (moderó: Andrés Kozel)

Gustavo Jiménez Aguirre – Nuevo Mercurio
El investigador del IIFi-UNAM explica la red intelectual y los diálogos culturales en torno a una revista latinoamericana editada en europa con participación de ambas regiones, y retrata al fundador de la revista.

Alejandra González – Casa de las Américas
A través de 2 números clave de la revista Casa de las Américas Alejandra nos cuenta la historia de una ruptura. Muy recomendable.

Sesión de preguntas

Conferencia:
Evodio Escalante – Los Contemporáneos y los Estridentistas en sus revistas literarias
Escalante nos da una buena zambullida en la historia de la vanguardia mexicana con esta conferencia sobre sus distintas revistas literarias.

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