Otro mundo es posible

enero 21, 2008

Desde el Foro Social Mundial se ha organizado del 20 al 26 de enero una semana mundial de movilizaciones. En el caso de México, dentro del Foro Social Mundial México 2008 se organizan las Jornadas de Acción Global “Otro mundo es posible”, durante las cuales se realizarán distintas actividades, como la Caravana del Maíz (Tehuacán-Zócalo, pasando por numerosas comunidades campesinas), y un Foro Central en el Zócalo de la Ciudad de México donde se llevarán a cabo mesas redondas sobre temas variados.

En la mesa de mediodía del miércoles 23 estará presente Rodolfo Stavenhagen, relator de la ONU, quien seguramente tocará el tema de la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas. Presentamos el video de la entrevista que le hizo Carmen Aristegui sobre ese tema.

Baja aquí el programa general de las Jornadas


La Revolución Mexicana de 1910

octubre 13, 2007

En esta segunda entrega de las IV Jornadas de Estudios Latinoamericanos, Gloria Villegas describe el clima ideológico en los años previos a la Revolución Mexicana y cómo se planteaban el futuro los distintos grupos en sus planes y proyectos. Teresa Aguirre plantea la influencia de la Revolución en la economía, y da un breve listado de la historiografía que se ha dedicado al tema. Javier Torres Parés habla de la relación con nuestros vecinos durante la Revolución, César Navarro la analiza a la luz del presente y Blanca Rodríguez nos lleva a la lucha en el norte a través del análisis de las logradas imágenes en la ficción de Nellie Campobello.


La segunda mesa redonda de las IV Jornadas

1 – Gloria Villegas – Planes y programas revolucionarios
2 – Teresa Aguirre – La economía mexicana durante la revolución
3 – Javier Torres Parés – Relaciones en fronteras
4 – César Navarro – La revolución mexicana en perspectiva histórica desde el presente
5 – Blanca Rodríguez – Reflejos de la lucha villista en las obras “Cartucho” y “Las Manos de Mamá”

Villegas, Aguirre, Torres, Navarro, Rodríguez
La Revolución Mexicana de 1910
Facultad de Filosofía y Letras, UNAM
México, 16 de mayo de 2007

Mesa anterior: La revolución de independencia


Estudios Latinoamericanos: 40 años de trayectoria (Una visión integral)

septiembre 26, 2007

En el marco de la celebración de los 40 años los estudiantes organizaron un foro en el que se discutió la problemática y dirección actual del Colegio de Estudios Latinoamericanos (FFyL) y el Posgrado de Estudios Latinoamericanos de la UNAM. El diálogo se organizó en 3 mesas:

Mesa 1 – Estudiantes y egresados del CELA

  • Roberto Mora – “El perfil del latinoamericanista”
  • Jaime Ortega – “Reflexiones sobre el mercado de trabajo y el latinoamericanista”
  • Rodrigo Yedra – “La necesaria vinculación con los centros de investigación” (Y lo que se ha hecho y lo que no desde la Coordinación y el alumnado) (pdf disponible)
  • Rafael Campos – El egresado y profesor del CELA nos da un panorama de eficiencias terminales, mercado laboral, vinculación y algunas importantes preguntas concernientes a la licenciatura, sus medios y sus fines.
  • Miguel Antonio – La perspectiva de los “estudiantes truncos” y sus propuestas.

Baja aquí la Mesa 1 (mp3, clic derecho para guardar)

Mesa 2 – Profesores y coordinación del CELA

  • José Luis Ávila Martínez – “Pensamiento social latinoamericano en las últimas décadas”
  • Guadalupe Rodríguez de Ita – “En el otoño mutuo: Un recuento de la tierra prometida y los frutos recogidos” (pdf disponible). La doctora nos habla de su experiencia como egresada y académica, haciendo hincapié en su experiencia con la interdisciplinariedad.
  • Fidel Astorga – El punto de vista de un profesor de asignatura desde su especialidad: los números en la información pública (Partidas presupuestales, el gasto público vs el gasto privado en la educación, egresados y personal académico)
  • Ignacio Sosa – El doctor cambió su ponencia para denunciar algunos problemas a los que se enfrenta el CELA y proponer una solución.

Baja aquí la Mesa 2 (mp3, clic derecho para guardar)

Mesa 3 – Estudiantes, profesores y coordinación del Posgrado

  • Tania Arroyo – La compañera expresa las inquietudes de los estudiantes de maestría, poniendo el dedo en el renglón de algunos problemas generados por la fusión del posgrado en Estudios Latinoamericanos de Ciencias Sociales con el de Humanidades, así como el nuevo reglamento de posgrado en UNAM.
  • Juan Humberto Urquiza – “La deshumanización de los Estudios Latinoamericanos” El Consejero Estudiante de la Maestría nos señala la preferencia que se ha dado a la veta social sobre la veta humanística en el posgrado en 4 sintéticos puntos.
  • Mario Vázquez – El último encargado del posgrado en Estudios Latinoamericanos por parte de las Humanidades (FFyL) antes de la fusión de los dos posgrados nos habla de este último proceso.
  • Lucio Oliver – El coordinador del posgrado defiende el enfoque interdisciplinario (insertando en ese contexto la fusión) y explica el por qué de los distintos campos de conocimiento en el posgrado.
  • Horacio Crespo – El doctor propone atender los urgentes problemas epistemológicos y administrativos, dejando abierta la puerta al diálogo.
  • Algunas preguntas…

Baja aquí la Mesa 3(mp3, clic derecho para guardar)

 

Estudios Latinoamericanos: 40 años de trayectoria. Una visión integral
Facultad de Filosofía y Letras, UNAM
México, 26 de septiembre de 2008


La palabra nahuatl

septiembre 19, 2007

por Tesiu R. Xelhuantzi

I.

Náhuatl es un término utilizado en la actualidad por historiadores, antropólogos y lingüistas, para referirse a la lengua que utilizaron los aztecas, y que según los censos oficiales, actualmente hablan alrededor de un millón y medio de personas en la zona central de México.

Sin embargo los frailes españoles que estudiaron esta lengua durante los tres siglos de Colonia en México, la registraron con el nombre de “mexicano”. Tal es el caso del estudio elaborado por Fray Alonso de Molina en 1571: Vocabulario en lengua mexicana y castellana. Fue hasta después de la Independencia de México cuando se comenzó a utilizar más el término náhuatl para nombrar a la lengua. Tal es el caso de Rémi Siméon que en 1885 publicó su Diccionario de la lengua náhuatl o mexicana.

Mexicano y náhuatl se utilizaron como sinónimo, pero en realidad no lo son. El primer término viene del gentilicio, es decir que se trata de la lengua que proviene del pueblo y de la cultura de los mexicanos. En cambio náhuatl es un adjetivo. En su diccionario, Molina lo tradujo como “cosa que suena bien, así como campana”. El problema de su traducción es que “sonar bien” parece que dice que suena bonito, pero más bien quiere decir que suena fuerte. Náhuatl viene a su vez del verbo nahuati: hablar alto. Pero para los antiguos mexicanos, eso significaba mandar. Si uno dice nimitsnauati, literalmente dice yo te hablo alto, pero significa yo te ordeno. Aunque antes de la llegada de los españoles ya existía el término náhuatl, no se utilizaba porque planteaba una relación de mando. En cambio se utilizó ampliamente el término tlahtolli, que quiere decir palabra, hablar.

Aunque nahuati y tlahtolli quieren decir hablar, son antagónicos entre sí. Desglosemos un poco. Tlanahuatiani quiere decir el que habla (alto), pero significa mandón. En cambio tlahtoani, que también dice el que habla, significa gobernante. El significado de mandón y gobernante nos dice que son diferentes, pero aún no es suficiente. La respuesta lingüística para nauati (hablar alto=mandar) es ninotlatequilia (yo trabajo para alguien). La respuesta para tlahtoa (hablar=gobernar) es nimitzcaqui (yo te escucho, entiendo). Aquí encontramos una diferencia abismal entre obedecer y entender. Náhuatl implica una relación de subordinación. Tlahtoa es una relación de consenso que genera gobierno. Los antiguos mexicanos tenían al tlahtoani como gobernante, y no a un tlanahuatiani como mandón. Por eso la lengua y cultura mexicana está asociada con la palabra consensuada tlahtolli, y desvinculada con la palabra mandada náhuatl. Pero los frailes españoles no fueron capaces de percibir esta enorme diferencia, o tal vez sí lo consiguieron y de manera maquiavélica se cambió el nombre de la lengua mexicana por náhuatl.

El cambio de nombre no fue casual. Se envuelve en el contexto de consolidación de los Estados nacionales en el continente americano durante el siglo XIX. Las lenguas y culturas previas al Estado-nación fueron unificadas bajo la cultura dominante. Por ejemplo, España se unificó bajo la lengua castellana, pero también bajo el mando del reino de Castilla. Cuando se conformó en Estado, España convirtió al castellano en lengua oficial nacional, y ahora se le conoce como español, muy a pesar de otras lenguas como el vasco o el catalán.

El caso del mexicano fue al revés. Se tomó a la lengua mexicana para nombrar al nuevo país: México. Pero esta lengua no se convirtió en lengua nacional oficial del Estado Mexicano. En cambio, el español se convirtió en la lengua oficial, muy a pesar del centenar de lenguas existentes. Lo contradictorio fue que en México no se reconoció al mexicano, es decir a la lengua mexicana. En su lugar, se reconoció al mexicano como un ciudadano de nacionalidad mexicana. La cultura y lengua mexicana se volvieron ajenas a la nacionalidad mexicana. Estamos hablando de una apropiación del término mexicano por parte del Estado.

Fue entonces que se retomó el término náhuatl para diferenciar a la lengua mexicana con la nacionalidad mexicana. Con la consolidación de las instituciones mexicanas (nacionales) en el siglo XX, las disciplinas de las ciencias sociales comenzaron a trabajar para el Estado mexicano. Intelectuales comprendidos desde José Vasconcelos hasta Manuel Gamio, desarrollaron un sustento teórico sobre la identidad nacional que en su momento tomaría la forma del indigenismo de Estado. En este sentido, la sociología, la antropología, la historia y la lingüística retomaron el nombre de náhuatl para referirse a la lengua y cultura, y nombraron mexicana a la identidad nacional que el Estado mexicano había construido artificialmente.

II.

Ahora veamos otra mirada distinta a la institucional, la de los hablantes de la lengua. En las comunidades se sabe que el gobierno utiliza el término “indígena náhuatl”. Por eso cuando alguien de la comunidad habla con un foráneo, se refiere a la lengua como náhuatl. Pero entre nosotros le decimos a nuestra lengua mexicano, mexikatlajtol (lengua mexicana), o masewatlajtol (lengua masewal). Aunque masewal fue el término para designar a la clase social más baja durante tiempos prehispánicos, en la actualidad se utiliza esta palabra para identificar al que pertenece al pueblo náhuatl, como lo muestra la siguiente frase:

Tejuan timasewalmej.

La traducción en lengua castellana sería: somos nahuas. Sin embargo, la frase perdió su sentido en la traducción debido a que la lógica del español no contempla el contenido cultural que la lengua náhuatl manifiesta. Veamos con más detalle.

i) Tejuan: es el pronombre personal de la primera persona en plural, es decir nosotros. Pero no es el nosotros que estamos acostumbrados a entender en español. Este nosotros se compone de tej-, que es el pronombre personal de la segunda persona en singular (), más el sufijo –uan, una de las formas de pluralizar. Entonces, tenemos que tejuan (nosotros) literalmente dice tú-s, es decir muchos tú. Esto nos muestra que:

  • El término tejuan plantea un diálogo entre dos sujetos. Un yo (S1)[1] implícito, y un (S2) explícito.
  • Pero el se pluraliza en muchos . En esta parte del proceso, el yo se difumina, y sólo quedan los tú-s, para conformar el nosotros (N)[2].
  • Esto rompe la lógica occidental de yo + = nosotros.
  • En náhuatl se plantea la relación + + …= nosotros.
  • Por lo tanto N ≠ N. El nosotros planteado en español no es el nosotros concebido en náhuatl.

Así entonces, tejuan es un nosotros distinto al nosotros occidental. El yo se pierde en el proceso, pero antes interpela al para conformar una comunidad: el nosotros.

ii) ti_j: es el prefijo personal de sujeto de la primera persona en plural, y también se traduce como nosotros. Lo peculiar de este prefijo es que sólo existe en las primeras y segundas personas, pero no en las terceras. Sullivan especifica que este tipo de prefijos “se componen con el verbo y designan a la persona o cosa que está en relación directa con él” (Sullivan, 1976: 52). Esto es, que el prefijo está haciendo énfasis en la relación con un sujeto o con la vivencia. Pongamos unos ejemplos para entender mejor:

tikochi: duermes.

Se compone de ti[3] (tú) + kochi (dormir) = tú duermes. Podemos darnos cuenta que en español la palabra duermes ya incluye implícitamente al sujeto . En cambio en náhuatl tiene que hacerse explícito el sujeto, de otra manera no se entiende, puesto que está describiendo una relación entre el sujeto y la vivencia, es decir entre el y el dormir. Por eso se incluyen ambos elementos en la misma palabra.

Además, cuando se trata del plural de la primera persona, es decir del nosotros, el se pluraliza con una marca al final de la palabra: j. En este caso, quedaría así:

Tikochij: nosotros dormimos.

Ti se pluraliza con la j del final de la palabra y constituyen una unidad, aunque parezca que están separados por el verbo kochi (dormir). De esta manera, el se pluraliza en tú-s, para convertirse en nosotros, y conformar una comunidad engarzada por la vivencia del dormir.
Tenemos la misma lógica que tejuan hace en torno a la pluralización del , pero además ti_j nos muestra que:

· Se hace énfasis en una relación, que al tratarse de sujetos se convierte en un diálogo.

· Este diálogo entre sujetos es articulado por una vivencia, que en conjunto conforman la comunidad del nosotros.

Así pues, podemos decir que ti_j nos muestra elementos de un diálogo intersubjetivo vivencial, a diferencia de la lógica occidental como la del castellano, en donde se convierte al nosotros en un ser pasivo, y privilegia la relación sujeto–objeto que coloca al yo en un altar egocéntrico.

iii) masewa: es el verbo merecer. Con el sufijo primario del sustantivo li, el verbo se convierte en sustantivo, y entonces masewal dice literalmente el que merece. Si le agregamos el sufijo del plural –mej, entonces masewalmej se entiende como los merecedores. La concepción de merecer es tan importante para la cosmovisión náhuatl, que utiliza el término para describirse a sí misma. Por eso son necesarias unas palabras más para intentar comprender el término. Cuando a uno le invitan a comer, se dice ximasewa (¡merece!). Los signos de exclamación no tienen el sentido de una orden como puede interpretarse en español, sino como una exhortación, y al mismo tiempo una interpelación. Merecer la comida implica habérsela ganado con el trabajo y respeto. Lo mismo pasa en la concepción del hombre y la vida, hay que ganársela con trabajo y respeto a los demás hombres. El término masewal no es una capacidad de hablar náhuatl o haber nacido en una familia náhuatl, tal como plantea la definición oficial de “indígena” como aquél que habla una lengua “indígena”. En cambio, masewal es una actitud ética. El que merece, es el que se merece/respeta a sí mismo y a los demás como hombres y no como cosas, como sujetos y no como objetos.

De esta manera, la oración tejuan timasewalmej que se traduce como somos nahuas, tiene un sentido distorsionado. Una traducción nunca podrá ser idéntica entre una lengua y otra, sobre todo cuando se trata de lenguas/cosmovisiones lejanas entre sí como lo son las lenguas latinas y las lenguas yutoaztecas. La oración expresada en español somos nahuas, es restrictiva a los que hablan náhuatl. Pero se trata de una restricción que impone la lógica del español debido al carácter hermético y cerrado que tiene el nosotros desde la perspectiva occidental.

En cambio, el nosotros desde la perspectiva náhuatl no es restrictivo, sino inclusivo. Se abre al diálogo con todos aquellos que quieran pertenecer a la comunidad, por eso hace énfasis en la relación entre sujetos. Finalmente, desde la perspectiva lingüística náhuatl, no se utiliza el término náhuatl, pero tampoco mexicano. La comunidad no plantea un término, sino una actitud ética. De esta manera, la oración se entendería así:

Tejuan timasewalmej = Nosotros somos los que tenemos la actitud ética de merecernos y dialogar para conformar la comunidad del nosotros.


[1] S = sujeto.
[2] N= nosotros.
[3] Prefijo personal de sujeto de la segunda persona en singular.

Tesiu N. Xelhuantzin
La palabra nahuatl
Literatura memoria e imaginación a través de la oralidad y la escritura
México, CIALC, UNAM
18 de septiembre de 2007


La revolución de independencia

septiembre 16, 2007

En el mes de mayo de 2007 se llevaron a cabo las IV Jornadas de Estudios Latinoamericanos. Las 3 primeras mesas estuvieron dedicadas a Las Revoluciones en América Latina. Aquí presentamos la primera de ellas, titulada “La era de la independencia”, moderada por Alfredo Ávila (IIH, CELA-FFyL, UNAM).

Enrique Semo, Johanna Von Grafenstein, Alfredo Ávila, Ana Carolina Ibarra y Jorge Ruedas

En la primera intervención, la doctora Ana Carolina Ibarra González (IIH, CELA) revisa los distintos conceptos para la palabra “independencia” en la América Latina que rompía con la península ibérica. Johanna Von Grafenstein (IJLM, CELA) nos ofrece una entretenida y acertada síntesis de los procesos de emancipación de la isla de La Española – Saint Domingue (Haití y República Dominicana), singular e interesante caso entre nuestras revoluciones de independencia. Enrique Semo (Facultad de Economía UNAM) propone una visión longue durée del ciclo de las revoluciones mexicanas (Semo incluye la Reforma como un especial caso de revolución intermedia), señalando la mutua influencia de los procesos internacionales y los mexicanos. Por último, Jorge Ruedas de la Serna (CELA), analiza la participación crítica de Carlos María de Bustamante en la temprana historiografía del siglo XIX mexicano.

Da clic en la ponencia correspondiente para bajar el audio en mp3:
1 – Ana Carolina Ibarra González – “El concepto de independencia en la crisis del orden colonial”
2 – Johanna Von Grafenstein – “Haití: del autonomismo criollo a la revolución anticolonialista y antiesclavista”
3 – Enrique Semo – “El ciclo de las revoluciones mexicanas”
4 – Jorge Ruedas de la Serna – “Carlos María de Bustamante: Un forjador”

Ibarra, Grafenstein, Semo, Ruedas
La era de la independencia
Facultad de Filosofía y Letras, UNAM
México, 16 de mayo de 2007


El estado actual de la filosofía latinoamericana

abril 5, 2007

Mario Magallón (CCyDEL, FFyL UNAM, SNI II), con una ponencia titulada Reflexiones en torno a la historia de América Latina en el siglo XX nos da un breve panorama de la evolución del pensamiento latinoamericano y las diferentes corrientes que confluyeron en el siglo pasado.

Enrique Dussel (UAM, FFyL UNAM, SNI III) cuestiona el eurocentrismo dominante en el pensamiento latinoamericano. Propone la descolonización epistemológica y el comenzar por la reflexión desde la realidad del pueblo latinoamericano. A lo largo de la ponencia Dussel nos muestra, dentro de este esquema, algunos hitos de la historia de la filosofía en Nuestra América.

Baja aquí las dos ponencias y la sesión de preguntas (zip)

Por partes:
Magallón
DusselPreguntas

Mario Magallón / Enrique Dussel
Filosofía latinoamericana, el estado actual
Situación actual de América Latina
Facultad de Filosofía y Letras, UNAM, México
8 de marzo de 2007


Populismo y situación sociopolítica actual

abril 3, 2007

En marzo de 2007, un conjunto de estudiantes de la UNAM agrupados bajo el nombre de Giro Práctico organizaron un exitoso coloquio en torno a la Situación Actual de América Latina. Con su permiso, publicamos aquí la primera de dos interesantes mesas que tuvimos la oportunidad de presenciar.

En la mesa II del tema Historia y Política se reflexionó acerca del concepto de Populismo y su relación con la actualidad latinoamericana.

  • Ignacio Sosa (Doctor en Estudios Latinoamericanos) presenta su ponencia Populismo: Arqueología de un concepto elusivo, en la que intenta explicar cómo se ha construído y sobre todo cómo se ha abusado de un concepto que, no estando bien definido, no calza a nadie. Arqueología del “populismo” en tres etapas.
  • Hugo Zemelman (CLACSO, CES – COLMEX), plantea una serie de problemas en torno a la situación sociopolítica actual. Explica que la historia de la relación capitalismo-democracia es la historia del momento actual latinoamericano (explicado en un interesante cuestionamiento de la legitimación y subordinación al discurso dominante), y desde este enfoque cuestiona los conceptos de democracia y populismo.

Baja las dos ponencias y sesión de preguntas aquí (RAR)

Por partes:
SosaZemelmanPreguntas

 Actualización:
Lee en esta entrada la reseña
o baja las síntesis de las ponencias en pdf 

Ignacio Sosa / Hugo Zemelman
Mesa II: Historia y Política (Reflexiones en torno al concepto de populismo)
Situación Actual de América Latina
Facultad de Filosofía y Letras, UNAM, México
7 de marzo de 2007