El Derecho como arma de liberación en América Latina

septiembre 18, 2007

Sociología jurídica y uso alternativo del derecho

 

En el ámbito jurídico mexicano, “El derecho como arma de liberación en América Latina” del iusfilósofo aguascalentense Jesús Antonio de la Torre Rangel, es una de las contadas obras que desde una perspectiva latinoamericana, además de realizar una crítica al derecho moderno como producto eurocéntrico y funcional a los intereses colonialistas, hace ver cómo la juridicidad puede ser utilizada a favor de la liberación de los pueblos latinoamericanos y como herramienta válida en los procesos populares. Recoge y analiza críticamente diversas experiencias de lucha popular donde es definitivo el uso del Derecho: en el ejido de Valladolid (Aguascalientes), las luchas campesinas en Huayacocotla (Veracruz) y en la exhacienda de San José Bojay (Hidalgo). Por eso, la obra otorga un carácter pedagógico al Derecho, y siguiendo el pensamiento de Paulo Freire, apuesta por la educación jurídica popular como un medio para la apropiación normativa del pueblo.

Se trata de un libro principalmente de sociología del derecho, desde una perspectiva militante. El autor se inscribe en una tradición de marxismo renovado y abierto a la experiencia jurídica, que no considera al Derecho tan sólo como una superestructura usada por la clase dominante. En este sentido, hay una importante valoración de los movimientos jurídicos alternativos, tales como el llamado uso alternativo del derecho – también llamado positivismo jurídico de combate – y el pluralismo jurídico de carácter emancipador. Filosóficamente, esta obra está inspirada en la Filosofía de la Liberación, en especial en su versión dusseliana, y en la Hermenéutica Analógica, propuesta difundida principalmente por Mauricio Beuchot.

El autor propone, al sostener la posiblidad del uso del Derecho en servicio de los pobres, la construcción de un discurso alternativo de los derechos humanos, que lo vincule más al concepto de justicia social y lo desmarque del individualismo liberal eurocéntrico. En efecto, se apuesta superar el formalismo de la construcción ideológica de los derechos humanos y poner en primer plano su dimensión material, es decir, la auténtica satisfacciones de las condiciones materiales de vida digna del pueblo.

Cabe señalar que esta obra no aborda explícitamente el tema de los derechos indígenas, aunque están las bases para su abordaje sobre todo al tratarse el tema del pluralismo jurídico. Así lo ha hecho el autor en otras publicaciones, considerando que uno de los principales derechos humanos involucrados en la lucha de los pueblos indígenas es “el derecho de decir el Derecho”.

La primera edición de este libro fue publicada en 1984, bajo el sello editorial del Centro de Estudios Ecuménicos. Se presenta la tercera edición, corregida, aumentada y actualizada en el año 2006. En esta última edición, el autor ha incluido algunas reflexiones sobre la relación entre Globalización y Derecho, siguiendo al sociólogo portugués Boaventura de Sousa Santos, y respecto al Garantismo del italiano Luigi Ferrajoli.

Reseña: Alejandro Rosillo Martínez

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Reseña a:
Jesús Antonio de la Torre Rangel
El derecho como arma de liberación en América Latina
San Luis Potosí
Facultad de Derecho UASLP, 2006


Populismo: Categoría analítica o discurso hegemónico

mayo 17, 2007

Sucede a menudo que la academia y los medios recurren a conceptos olvidando el origen social del conocimiento, pasando por alto su uso ideológico, que es una expresión del discurso hegemónico. Así mismo la ciencia eurocéntrica no permite dar explicaciones más que en términos peyorativos a fenómenos políticos que se producen en la periferia y que escapan a los referentes explicativos de su propia experiencia. Tal es el caso del concepto populismo, que tiene una definición vaga e imprecisa a pesar de ser ampliamente aplicado; es relacionado a demagogia e ineficacia, a la participación política popular distinta a la que proponen las élites y a la defensa de la soberanía popular. Los líderes carismáticos (peligrosos e irresponsables), apelan a la ignorancia y los sentimientos primarios de la masa disponible. Nadie se adscribe como populista porque tiene una connotación negativa. Pero el punto central es que el populismo es descalificado por su desviación del modelo capitalista de producción. Al reducir a los movimientos nacionales revolucionarios y los movimientos sociales a populistas, se nos despoja de nuestra historia por hacer esta simple pregunta: ¿Es ineludible el paso por el capitalismo? -Cuestionó Ignacio Sosa.

Así daba comienzo la segunda de las cuatro mesas sobre las Jornadas de reflexión en torno a América Latina, “Análisis sobre la situación actual latinoamericana” organizada por el colectivo Giro Práctico. La mesa titulada La situación actual de la política en América Latina: ¿formación de un antaño populismo o de un nuevo sistema político?, se llevó a cabo a las doce horas del día 7 de marzo del año en curso, en el Salón de Actos de nuestra Facultad, y estuvo a cargo del Dr. Ignacio Sosa Álvarez y el Dr. Hugo Zemelman, quien agregó: el populismo es una cuestión que radica entre la contradicción de la función de la democracia como mecanismo de legitimación, y el capitalismo como modo de producción y lógica económica. Si entendemos la democracia como el espacio público de confrontación de actores y visiones de sociedad, nos damos cuenta de que no hay alternancia de proyectos en el continente. ¿Se pueden dar golpes de Estado por mecanismos puramente civiles y por lo tanto que no rompan la legitimidad? Electoralmente, es decir por mecanismos civiles y no por golpes de militares se legitiman las minorías. Estos subterfugios electorales, son el aliado evidente de los poderes fácticos, que son los grandes intereses no sólo nacionales, sino cada vez más trasnacionales. Esta lógica económica está creando problemas políticos, porque conlleva en algún momento de la historia una disolución de las sociedades nacionales y su inviabilidad, ya que el capitalismo mundial ha ido desplazando los centros de decisión fuera de los países. Aún cuando la señora Bachelet, o Kirchner, o Lula impulsen los proyectos de Morales o de Chávez, jamás van a ser motejados de populistas porque están encuadrados en una institucionalidad, que es un espacio de presencia de los poderes fácticos. ¿Para qué calificarlos de populistas si están dentro de las reglas del juego? El populismo es ineficaz, es corrupción, es despilfarro de recursos, es estatismo y autoritarismo; detrás de esto sólo yace la simple descalificación de la posibilidad de construir estrategias de desarrollo económico, político y cultural que no sean las que impone en este momento el capitalismo globalizado.

Ponemos a su disposición algunas notas elaboradas a partir de estas dos ponencias, que por cierto están disponibles también en audio en una entrada anterior. No constituyen una trascripción íntegra pero consideramos, conservan lo dicho en ambas mesas.

Síntesis Sosa (pdf)

Síntesis Zemelman (pdf)